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A poco más de una hora y media de Zaragoza, en dirección a Huesca, se encuentra Orós Bajo.

Este pequeño núcleo rural, perteneciente al municipio de Biescas, apenas cuenta con cuatro calles y una población fija de 22 vecinos.

Sin embargo, es uno de esos lugares que confirman el dicho de que "las apariencias engañan". A pesar de su reducido tamaño y de la escasez de servicios, el pueblo esconde un enclave natural que se ha convertido en un auténtico imán para los amantes de la aventura.

Cada año atrae a aficionados al rápel y al senderismo, aunque también a quienes simplemente buscan escapar del calor y darse un refrescante baño veraniego en un entorno de cuento.

La cascada de Orós Bajo

Efectivamente, hablamos de la cascada de Orós Bajo, también llamada cascada del barranco d'os Lucas, uno de los rincones más emblemáticos del Pirineo aragonés por su impresionante belleza.

Es conocida por sus dos saltos de agua consecutivos, de 30 y de 16 metros respectivamente, y su poza de aguas turquesas ideal para bañarse, la cual cuenta con un diámetro de aproximadamente 5 metros, ideal para un chapuzón.

El baño es gratuito y muchos senderistas o familias optan por visitar el lugar haciendo un picnic improvisado con el sonido de la cascada de fondo.

¿Cómo llegar?

"Pocos sitios hay tan accesibles y bonitos en los Pirineos como esta cascada del Barranco Os Lucas situada en pleno Valle de Tena", señalan en la web sobre rutas y escapadas WikiLoc.

Una vez en Biescas, tras dejar atrás Sabiñánigo, Orós Bajo se encuentra a apenas diez minutos por la carretera N-260a.

Al llegar al pueblo, lo más recomendable es estacionar el vehículo en el aparcamiento gratuito, perfectamente señalizado, que se encuentra a la izquierda del barranco.

El sendero hacia la cascada nace desde el propio aparcamiento, conduciendo hasta una pequeña presa que marca el inicio de la parte más atractiva del recorrido.

Tras superar una escalera de madera y continuar junto al curso del barranco, el paisaje comienza a ganar protagonismo entre pozas, vegetación y el constante sonido del agua.

Además, en las inmediaciones de la presa se forman varias piscinas naturales de aguas transparentes.

Eso sí, hay que estar atento porque a medida que se avanza, la senda se vuelve algo menos evidente en algunos tramos. Por ello, conviene mantenerse siempre por la margen izquierda del barranco, siguiendo el cauce lo más cerca posible para no desviarse de la ruta principal.

El recorrido total dura aproximadamente media hora, siendo apto para todos los niveles y edades y desembocando en la joya de la corona, la cascada de Orós Bajo.