Existe una lista llamada 'Los pueblos más bonitos de España', allí se recogen más de 100 pequeñas localidades que merecen una visita.
Pueblos de costa, de montaña, de interior, rurales, medievales... de todo tipo y para todos los gustos. Olite (Navarra) y Combarro (Galicia) son dos ejemplos de pueblos ideales; no obstante, Aragón también cuenta con muchos pueblos dentro del famoso listado.
Aínsa, Alquézar, Albarracín, Anento, Calaceite o Cantavieja son algunos de los nombres más conocidos. Pero más allá de esta selección, existen otros pequeños pueblos que, sin formar parte de la lista, conservan un encanto especial y permanecen fuera del radar de muchos viajeros.
Uno de ellos es Abizanda, situado en el valle del Cinca en Huesca.
Aunque no figura entre los pueblos más bonitos de España, esta localidad destaca por su personalidad única. Apenas supera el centenar de habitantes, pero eso no le resta atractivo; al contrario, refuerza su esencia tranquila y auténtica.
Abizanda, Huesca.
Al llegar, los gatos parecen dar la bienvenida al visitante. El pueblo cuenta con rincones singulares como un antiguo pozo árabe o un pequeño paseo que conduce hasta una gran cueva.
Por supuesto, no faltan los elementos más característicos de su pasado: una iglesia y, especialmente, su imponente torre defensiva de 24 metros de altura. Visible desde la carretera, su verdadera magnitud solo se aprecia al situarse a sus pies.
Qué ver en Abizanda
Su ubicación, en uno de los puntos más elevados del valle del Cinca, es otro de sus grandes atractivos. Desde allí se domina todo el entorno, con unas vistas espectaculares en las que destacan, al fondo, las montañas del Pirineo.
Pasear por sus calles es sumergirse en un ambiente rural pausado, donde aún se conservan vestigios de su pasado románico y árabe. Entre ellos destacan la Casa Carlos, una antigua casa torreada; el pozo Moro, situado en una ladera a unos cien metros de la plaza; o la Casa Cazolero.
Abizanda, Huesca.
Especial mención merece su esbelta torre románica del siglo XI. Con sus 24 metros de altura y su excelente estado de conservación, se ha convertido en una de las construcciones defensivas medievales más relevantes de Aragón. Fue levantada aprovechando la base de una torre prerrománica de tradición musulmana.
La abadía, construida en el siglo XVII, alberga hoy el Museo de las Creencias y la Religiosidad Popular, un espacio que permite conocer las supersticiones, tradiciones y formas de vida de los habitantes de la zona.
Cueva de Vichicanera, Abizanda.
Otro de los grandes atractivos de Abizanda es la Casa de los Títeres, un lugar ideal para visitar en familia que ofrece una variada programación cultural durante gran parte del año.
Además, al lado del pozo comienza un pequeño sendero que llega a la cueva de Vichicahena, una gruta de grandes dimensiones.
Cómo llegar
El pueblo está a 15 minutos de Naval, a 20 de Torreciudad y a 25 de Aínsa, por lo que hacer una escapada en la zona puede ser interesante para hacer turismo rural, cultural y de naturaleza.
