Muchas veces no hace falta coger un avión o hacer una maleta para explorar diferentes rincones del mundo. La gastronomía, con sus variadas técnicas y combinaciones, ofrece sabores universales que te transportan hasta el lugar más alejado del planeta.
Esa fusión de sabores de distintos rincones del mundo es una de las señas de identidad del restaurante Nola Gras de Zaragoza. Ubicado en el centro de la ciudad, en la calle Francisco de Vitoria, 28-30, abrió en 2018 con una propuesta única y de vanguardia e inspirado en la multiculturalidad de Nueva Orleans.
Bajo el mando del chef Álex Viñal, pronto se convirtió en un referente en Zaragoza y, a día de hoy, pocos vecinos quedan que no conozcan el restaurante y el resto del imperio del cocinero, que posteriormente abrió su exitoso Nola Smoke, especializado en hamburguesas y que ya cuenta con dos locales.
Si algo caracteriza a Viñal es su inquietud y motivación para crear cosas nuevas. Con esa filosofía, este 2026 Nola Gras se presenta por primera vez al concurso de Horeca Restaurantes que busca el mejor menú degustación en la categoría de 40 y de 60 euros.
Restaurante Nola Gras.
Así pues, Nola Gras acude a los Premios Horeca (del 12 de febrero al 15 de marzo) con un menú degustación por 40 euros que ya ofrecían en el establecimiento y que se ha adaptado para la ocasión representando su esencia en su máxima expresión con algunos de los platos más icónicos.
“Somos una cocina de autor, siempre nos gusta jugar mucho con los sabores, experimentar, y la selección va por ahí. Trabajando con un producto humilde y dándole una nueva salida”, explica David Lorente, cocinero de Nola Gras.
El menú está disponible todos los días de la semana y la acogida ha sido fantástica. “Ha tenido bastante demanda y éxito desde el día 1. Llevamos mucho recorrido, la gente ya conoce las cosas que hacemos y esto ha sido plasmar toda nuestra filosofía a través de nuestra degustación”, reconoce Lorente.
Menú degustación
El exclusivo menú está formado por cinco platos (tres entrantes y dos segundos) y un postre a elegir. Incluye también la bebida (agua, Coca Cola, Cerveza Ámbar o Vino DO Campo de Borja) y el café.
Lechuga viva con salsa umami.
Lo primero que prueba el cliente es su lechuga viva con salsa umami (elaborada con mantequilla y soja), cremoso de anchoas, pan tostado, cebolla encurtida y lascas de parmesano. Este es uno de los más recientes y que ya es una demostración de intenciones.
El segundo bocado es su Umami marino, un plato especial, ya que fue elegido como la mejor tapa de Zaragoza y provincia en 2021 y supuso un impulso para Nola Gras. Se trata de un crujiente de wanton con soasado de bonito y soja, mojama rallada y katsuobushi.
Umami marino.
No obstante, lo que más llama la atención del umami marino es su presentación, sobre un tronco.
Después, el menú continúa con el ramensillo, que fue reconocido como la mejor tapa de España con legumbres en 2025. Un galardón que nada sorprende al probar este plato, que es una explosión de sabores.
Consiste en unos fideos de Garbanzo de Pedrosillo MG en caldo de cocido miso de Jamón de Teruel DOP, huevo de trucha pirinea, borraja brunoise, yema de huevo a baja temperatura y aceite de chiles gochugaru.
Llega entonces el turno para el Fish and Chips, que nada se le parece al mundialmente conocido. De hecho, no lleva patatas. Es una merluza rebozada acompañada de verdinas al curry thailandés con tirabeques, lima a la brasa y aceite de hierbas.
Fish and chips.
Para terminar con la muestra, la oreja koreana, una oreja de cerco crujiente con base de chirivía ahumada, salsa koreana de sobrasada y salsa de tamarindo, chipotle y miel.
Oreja koreana.
Por último, pero no menos importante, el postre. En este, el cliente puede elegir entre tres opciones, el flan de leche de cabra, la tarta de queso Nola o tarta de temporada, que va cambiando cada pocos meses. En este momento, es la de turrón.
Tarta de queso Nola.
Con todo ello, el comensal acabará con el estómago lleno, pero con ganas de repetir esa fusión de sabores universales que despiertan todos los sentidos y no pasan desapercibidos.
Desde el restaurante reconocen que están con muchas ganas y confían en hacerse un hueco en Zaragoza dentro de este sector de calidad-precio.
Como detalle adicional para elevar la experiencia, en todas las mesas se encuentra una postal para cada cliente. Este puede escribir un texto y una dirección y desde el restaurante la envían. Una manera de mantener vivo el bonito detalle de escribir y recibir una carta.
