El aroma a mantequilla recién horneada en las calles de Zaragoza dejará de ser tan intenso a partir de este sábado. La famosa pastelería Rellenicos, conocida por sus pequeños cruasanes rellenos, ha anunciado su cierre y dejará un hueco en el sector y en una clientela que paraba habitualmente en el local para alegrar sus días.
Rellenicos abrió en septiembre de 2024 en la calle Bernardo Fita, 4, con el objetivo de asentarse y endulzar a los vecinos de Zaragoza.
Su apertura fue todo un éxito y pronto se dio a conocer en la ciudad, convirtiéndose en una pastelería irresistible con sus cruasanes bien rellenos de diferentes sabores dentro de su modelo ‘take away’.
Aunque también ofrecía café y tartas, estos dulces eran el producto estrella y de ahí el nombre del negocio. Cada uno tenía un precio asequible de 2 euros y podían encontrarse con un interior de Kinder, Tiramisú, tarta de queso, pistacho, dulce de leche, pantera rosa, lotus u oreo.
Sin embargo, hace unos días anunciaron por redes sociales (Instagram) su despedida. Lo hicieron a través de un vídeo en un tren, reflejando su día a día, que comenzaba cogiendo uno para ir a trabajar.
“Cogemos el tren del agradecimiento y la despedida. Gracias Zaragoza por la acogida de nuestro producto. También nos despedimos porque cerramos nuestra tienda este 14 de febrero”, continuaba. No obstante, la dueña, Elisa, explica a este diario que el día exacto dependerá de lo que le quede en stock.
Así pues, este es el final de un local al que los clientes le habían cogido mucho cariño. "No puede ser. Una pena, el producto estupendo y vosotros más estupendos aún", refleja uno de los comentarios en su publicación.
También las reseñas en Google muestran este respaldo. “Los mejores cruasanes de todo Zaragoza, ya que tienen un toque de personalidad y de cariño únicos. Gracias por alegrarnos las tardes. 100% recomendable”, escribe una usuaria.
“Un lugar encantador. Los croissants son espectaculares: frescos, muy sabrosos y con muchísimo relleno. El café también está rico y la atención es muy amable. Perfecto para desayunar o darse un capricho dulce”, dice otro.
"Un descanso"
La propietaria desvela que el motivo del cierre es porque quieren "tomarse un descanso para pensar otro tipo de negocio".
En este aspecto, confiesa que no es por nada malo, sino que Rellenicos funciona bien, venden y la gente les quiere. Así pues, intentarán volver, pero no está claro si será así ni de qué manera (venta online, con una página web...). "Buscamos rentabilidad para nosotros, no solo para el local", detalla la dueña.
Este cierre es otro más de los muchos que se están viendo en la capital aragonesa en los últimos meses, como la cafetería La Gata con Manchas o la tienda de Harry Potter, ambos en el centro de Zaragoza. Pese a que abran otros nuevos negocios, esta línea refleja la dificultad de supervivencia de los autónomos a día de hoy.
