Los disfraces y pasacalles, la diversión y el color inundarán este fin de semana las calles de las diferentes ciudades de España para celebrar Carnaval. Y como toda festividad, no sería lo mismo sin gastronomía. Por ello, antes de sacar las mejores galas, o al mismo tiempo, es el turno de festejar Jueves Lardero.
Esta tradición conmemora la llegada del período de la Cuaresma y consiste en comer todos aquellos alimentos que van a estar prohibidos durante este tiempo del año litúrgico cristiano. Aragón, donde la fiesta se celebra desde la Edad Media, es una de las comunidades más fieles y pocos ciudadanos hay que no sepan el famoso dicho: “Jueves lardero, longaniza en el puchero”.
Si el refrán lo dice, se cumple. Así pues, durante este jueves Zaragoza tendrá un aroma diferente. Como reflejo de este gran seguimiento, el Ayuntamiento de Zaragoza reparte desde hace años kilos de longaniza gratis. Las familias en sus casas también suelen merendar un bocadillo del elaborado cárnico.
Lo que está claro es que las carnicerías locales notan el incremento del consumo esta semana.
Así lo cuenta David, propietario, junto a su hermana Erika, de la carnicería Hermanos Pueyo del Mercado Central de Zaragoza. El negocio familiar fue fundado por su padre Jesús Pueyo con 20 años en 1965. 60 años después de aquello, sus hijos están al frente del establecimiento, que es una referencia de la carne en la ciudad y cuenta con 20 trabajadores.
Longaniza de Hermanos Pueyo.
Su dilatada experiencia confirma que esta es “la semana cumbre de la longaniza” y no cabe duda de que las costumbres, por antiguas que sean, se mantienen.
En este aspecto, David reconoce que una semana normal hacen, entre longaniza y sus elaborados, 200 kilos. Sin embargo, durante esta semana, que para ellos empieza el martes y se prolonga hasta el sábado, triplican la producción. “Sacamos ediciones por ser Jueves Lardero y en total saltaremos a los 600 kilos. Es una salvajada”.
Chorizos de la carnicería.
Además, en la carnicería Hermanos Pueyo la oferta de longaniza es muy variada, más allá del propio producto. Allí también pueden comprarse salchichas de longaniza, hamburguesas de longaniza, cachopo de longaniza, libritos de longaniza, longaniza con queso cheddar, longaniza de garnacha blanca con manzana, etc.
Con abundantes productos para elegir que lucen con atractivo en su extenso mostrador, son muchos los que en esta ocasión van de propio a comprar a este negocio. Incluso colegios o Ampas lo hacen para sus correspondientes repartos de longaniza.
Aun así, David explica que “el 80% es clientela fija” y el 20% gente recurrente a la que intentan enganchar: “Es nuestro propósito, que el que venga, repita”.
Clientes en la carnicería Hermanos Pueyo.
En Hermanos Pueyo elaboran todos sus productos en los obradores del propio Mercado Central, siempre con materia prima de calidad y mucho mimo. De esta forma, su “único secreto” son las décadas de dedicación les han permitido lograr resultados que satisfagan a los clientes.
