La marca de cerveza aragonesa continúa celebrando su 125 aniversario, y acaba de presentar una nueva cerveza.
Ambar lanza 'La 125', una edición de burbuja suave y fina "para brindar en cualquier celebración, grande o pequeña, por algo o porque sí, aunque no cumplas 125 años".
"Se trata de una cerveza Pils de 4,8 grados de alcohol, inspirada en las recetas juveniles del primer maestro cervecero de Ambar, el alemán Charles Schlaffer", explican desde la compañía.
Una lager de líquido dorado, amable al paladar y rica en matices de cereal y lúpulo. Su mosto ha sido elaborado exclusivamente con malta pálida para mantener ese ligero color dorado.
"En esta edición se han utilizado los lúpulos más frescos de Alemania hace 125 años"; Ambar ha querido rendir tributo a aquella frescura de las creaciones iniciales respetando el origen y moliendo las flores del lúpulo justo antes de añadirlas al proceso de elaboración.
Ambar La 125.
"La armonía entre malta y lúpulo se refuerza gracias a una lenta fermentación a baja temperatura, que hace de esta una cerveza equilibrada, refrescante, de burbuja fina y perfecta bien fría para brindar", detalla Antonio Fumanal, maestro cervecero de Ambar.
La 125 de Ambar servida muy fría es perfecta para acompañar diversos platos como salchichas con salsas variadas, pescados preparados a la plancha y con aderezos herbales o cítricos, pasta a la diábola, steak tartar, entrecot con salsa café de parís, anchoas en salmuera, guacamole, musaka griega o codillo asado.
Con este lanzamiento, cervezas Ambar ha cumplido uno más de su lista de propósitos de aniversario, dictados por los seguidores de la marca: ver auroras boreales, que alguien se tatúe la marca, hacer un botellín a tamaño real, tener una calle con su nombre, hacer un helado con su cerveza o, incluso, batir el récord mundial de subidas al Monte Fuji en un día.
