Zaragoza
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Aragón es una Comunidad con mucha riqueza gastronómica. Cada vez se pone más en valor los productos del territorio, con mucho sabor y calidad. Además de tener una oferta muy variada: desde vinos hasta frutas, verduras, quesos, carnes o embutidos.

En este último punto, poca gente queda en nuestro país que no conozca la longaniza de Graus, en la comarca de La Ribagorza (Huesca). Así pues, este producto cárnico elaborado con carne magra de cerdo y panceta, papada o tocino se ha convertido en un símbolo gastronómico de la zona, uno de los productos más queridos de Aragón y en el mejor souvenir de quienes la visitan.

Sin embargo, lo que muchos no saben es que, dada la diversidad de fabricantes de este producto en la comarca, en 1991 nació la asociación de fabricantes de Longaniza de Graus, que une a tres casas emblemáticas de productores: Aventín, Melsa y Maella, con el objetivo de favorecer su promoción.

Así pues, Pepe Melsa, secretario de la asociación, cuenta que en 1991 se conocía el genérico de Graus, principalmente en Cataluña (Comunidad limítrofe), pero decidieron “hacer una marca para que se conociera a nivel nacional”.

Para que el embutido sonara en todos los rincones de España, se propusieron impulsar algunas actividades, destacando la fiesta de la longaniza. Esta celebración tuvo lugar por primera vez en 1991 y desde entonces se ha realizado todos los años el último sábado del mes de julio.

Mía y Pepe, de la asociación Longaniza de Graus. E.E.

El punto de inflexión fue cuando se lograron dos récords mundiales. En 1996 se hizo la longaniza más larga del mundo (505,47 metros y 339 kilogramos, certificado por el Libro Guinness como el embutido más largo del mundo) y en 1997, la parrilla más larga. “Eso nos puso en el mapa. Venían retransmisiones nacionales, salimos en canales internacionales. Fue brutal”, rememora Pepe.

“Hacer esa promoción con la longaniza gigante nos puso en el mercado. Fue muy importante”, añade Mía, gerente de la asociación, desde su stand en Madrid Fusión, donde han promocionado su producto del 26 al 28 de enero.

Desde su origen, la marca Longaniza de Graus se ha consolidado todavía más, y desde la asociación de fabricantes, ponen en valor que la empresa va más allá de embutido, porque habla de cultura, tradición y de hacer las cosas bien.

Fiesta de la Longaniza

En el año en el que se van a cumplir 30 años del primer gran récord, la fiesta se sigue celebrando, ahora con el reconocimiento de fiesta de Interés Turístico de Aragón (declarado en 2013).

Fiesta de la longaniza. Longaniza de Graus

La elaboración de la longaniza se realiza en la calle ante todos los asistentes y el momento más espectacular es el volteo de la parrilla, también gigante, de 25 metros cuadrados. Incluso, esta necesita de una grúa para darle la vuelta.

Por supuesto, todos aquellos vecinos y visitantes que se acercan a ver el espectáculo único pueden degustar de un trozo. Con más de 1.100 kilos de producto es difícil quedarse sin nada.

Los tres fabricantes

Los tres productores de longaniza de Graus cuentan con una importante trayectoria en la región. Aventín fue fundada hace medio siglo por Basilio Aventín con el propósito de atender su propia carnicería familiar.

Parrilla gigante en Graus. Longaniza de Graus

Por su parte, Embutidos Artesanos Melsa S.L. es una empresa familiar situada en el centro de Graus, cuyo origen se remonta antes de 1860. En esa fecha se encuentran los primeros documentos que nombran la existencia de la familia y en ellos aparece que ya se dedicaban a la fabricación desde tiempos inmemoriales.

En cuanto a Casa Maella, también es una de las empresas artesanas cárnicas más antiguas de la comarca.