Manuel Jarque y Ana Morales son dos jóvenes zaragozanos decididos a revolucionar el mundo de los eventos. Creativos, aventureros y con muchas ganas de hacer las cosas a su manera, no hay reto que se les resista.
Coincidieron en la universidad durante un par de años, pero perdieron el contacto. Ana trabajó varios años en Berlín, aunque recientemente ha vuelto a Zaragoza. Manuel, por su parte, ha trabajado principalmente en la capital aragonesa: es filólogo, músico, cocinero y “cualquier cosa que le propongas”.
Fue a través de LinkedIn donde retomaron el contacto. “En realidad yo le quería vender lo del kit digital”, reconoce Ana. “Y me lo vendió, pero yo le colé lo de Todo Locura”, añade Manuel entre risas.
De aquel reencuentro profesional nació una sociedad. Manuel ya había puesto en marcha la agencia, pero con la llegada de Ana el proyecto dio un impulso más serio y profesional. “Iba haciendo cosas, sobre todo me llegaban los encargos del boca a boca”, explica Manuel.
Sin embargo, hacía falta cuidar la presencia online y las redes sociales. “Dijimos: esto hay que profesionalizarlo, porque al final tenemos mucho background los dos de este tipo de mundo y estaría guay darle una salida que no sea hacerlo por hobby, sino intentar convertirlo en nuestra actividad principal”, aclara Ana.
Ana Morales y Manuel Jarque, Zaragoza.
Los comienzos no son fáciles. “El principio siempre es difícil, pues los autónomos tenemos que pagar, pagar y pagar”, cuentan entre bromas. Pero con trabajo e ilusión, que a estos zaragozanos les sobra, el proyecto va tomando forma.
Los dos conocen el 'mundillo', pero el que estaba en Zaragoza era Manuel, y se dio cuenta de que aquí era todo muy parecido y que faltaba una chispa, un toque personal que él podía aportar.
Por eso empezó por las bodas, aunque su objetivo es abarcar todo tipo de celebraciones: cumpleaños, aniversarios, eventos empresariales, team buildings... Cualquier encuentro que busque un aire festivalero con un toque diferente tiene que contar con Todo Locura.
“El servicio principal que ofrecemos es de organización de bodas, Festibodas, que llamamos nosotros, un formato más como de festivales”, explica Manuel. “O cualquier tipo de evento, un festival de empresa, o sea, cualquier cosa…. Por otro lado, tenemos subservicios como el alquiler de decoración y los corners”, asegura.
Y no se quedan ahí. “Además de eso tenemos como un servicio más gastronómico, un poco de show cooking, porque él hace pues migas, hace fideuá… El otro día, en nuestra fiesta de inauguración, preparó un par de platos que estaban buenísimos”, explica Ana.
“También tenemos otro subservicio que estamos ofertando ahora, pero es un poco más gancho: el de baile nupcial. Porque al final yo de profesión soy bailarina, hice el conservatorio en Madrid”, cuenta Ana. “Intentamos enganchar un poco a los novios con esa promoción: si nos contratas para la organización, pues te regalamos el baile. Eso es lo que ahora mismo tenemos puesto en marcha”, añade.
Manuel tiene clara la filosofía de la agencia. “Vemos que en Zaragoza está todo un poco anticuado, como que todo el mundo se casa y tiene los mismos clichés, las mismas cosas. Es como que todas las bodas están cortadas por el mismo patrón”, critican.
“Entonces queremos dar un soplo de aire fresco, hacer otro tipo de evento, que no sea siempre la misma boda estándar en la que todo es igual. Apostar por una boda un poco más festivalera, un poco menos de sentarse, con baile nupcial y unos food trucks. Queremos salirnos un poco del rollo clásico”, reflexiona.
Sobre esa homogeneidad, los emprendedores creen que puede deberse a que las empresas grandes suelen trabajar con proveedores fijos, lo que dificulta salirse del guión. Además, muchas imponen un mínimo de invitados, a veces más de 100. Manuel y Ana no tienen problema en organizar celebraciones más pequeñas, incluso de 60 u 80 personas.
“Vamos, si lo que quieren hacer se parece a un festi, da igual cuántos sean, 60 o 600: es aquí. Festibodas, festieventos, festideco y showcooking”, sentencia Manuel.
La idea de estos dos autónomos es clara: meterse de lleno en la escena zaragozana de organización de eventos, siempre con ese espíritu festivalero, creativo y lleno de locura.
