La Guardia Civil cree que Carlota, en prisión provisional por el doble crimen de Tauste junto a su novio Luis Carlos, trató de matar a sus padres una semana antes del doble crimen que puso fin a su vida en Tauste.
Este viernes, la juez de Ejea de los Caballeros ha escuchado al cuñado del matrimonio y a un primo de Carlota. Lo ha hecho tras tomar declaración a la amante del joven colombiano y a su compañero de piso el pasado lunes.
Hasta ahora, todas las personas que han pasado por el Juzgado han ratificado su primer testimonio, estrechando todavía más el círculo en torno a Carlota y su novio.
El de los familiares de Javier Sánchez y Esther Latorre era clave, ya que fueron ellos quienes encontraron los cuerpos sin vida del matrimonio y quienes, a las pocas horas, fueron a dar a Carlota la terrible noticia.
Según ha podido saber EL ESPAÑOL, lo que le han dicho a la magistrada es que Carlota y Luis Carlos fueron vistos en Tauste el fin de semana previo al doble homicidio, hecho que reforzaría la teoría de la Guardia Civil.
Ya desde un primer momento, al entorno familiar le sorprendió la fría reacción de Carlota, unas sospechas que fueron a más por las heridas que presentaba en la cara y los brazos.
Ella trató de justificarse diciendo que eran por una reacción a unas picaduras de mosquito.
No obstante, el informe forense asegura que las heridas coinciden "con un hecho traumático y no alérgico" ocurrido "durante las horas del día de los hechos".
Un embarazo previo
Carlota estaba embarazada de unas 12 semanas la noche de autos. De hecho, se cree que el anuncio y la reacción de sus padres, con quienes mantuvo una fuerte discusión en un céntrico restaurante de la localidad unas semanas antes, fue uno de los detonantes del doble crimen.
Este, no obstante, no es el primer embarazo de Carlota. La hija mayor de Javier y Esther ya estuvo encinta hace dos años de una pareja previa y terminó abortando.
Toda esta información aparece en el atestado de la Guardia Civil, donde según informó el periodista Paco Jiménez en el programa 'Mañaneros 360' de La 1, se habla de animadversión y de un resentimiento sostenido y desarrollado en el tiempo por parte de la hija a sus padres.
Según dicho informe, la "injerencia de los padres durante años en la vida personal" de Carlota sería uno de los motivos a los que ella se agarra para explicar su motivación.
También se mencionan conflictos de carácter ideológico.
Cabe recordar que Sánchez formó parte de las listas de Izquierda Unida (IU) y que durante años estuvo al frente de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA).
El atestado revela, asimismo, que los padres habrían obligado a su hija mayor a abortar. Al menos, así lo trasladó ella.
Semejante decisión habría supuesto todo un trauma para Carlota, dado que, según el citado periodista, quería ser madre a toda costa.
Y todo apunta que Carlota temía tener que pasar por lo mismo en este segundo embarazo.
Nada más ser detenida, la propia Carlota acusó tanto a su padre como a su abuelo paterno de agredirla sexualmente, pero ni constan denuncias ni ha concretado en qué periodo de su vida se habrían cometido estos hechos.
Ella misma aseguró a su hermana que matar a Javier y Esther era la única manera de acabar las cosas. Tanto es así, que Olga, que todavía tiene que prestar declaración, la veía capaz de hacer algo así.
Las declaraciones
Los testimonios de vecinos y amigos del matrimonio han permitido confirmar que aquella madrugada se escucharon gritos en la casa de Esther y Javier. ¿El problema? Que siempre que iba Carlota los había y no les dieron mayor importancia.
Mientras, la amante de Luis Carlos corroboró a la juez que intentó usarla de coartada y que pidió que mintiera por él a la Guardia Civil.
Y no solo eso, ya que el joven colombiano le dijo que había matado a dos personas.
En estos momentos, la tesis más probable es que Carlota, diagnosticada de esquizofrenia y con problemas con las drogas, fuera el 'cerebro' del crimen y su pareja, el brazo ejecutor.
No en vano, la magistrada señalaba en el auto de entrada en prisión a la hija como impulsora de un crimen que había sido "planificado y ejecutado por ambos" investigados.
A esto hay que añadir las conclusiones del forense, que afirmó que Carlota se encontraba en plenas facultades y que aquella noche era perfectamente capaz de discernir entre el bien y el mal pese a no estar tomando la medicación.
Por el momento, ella y Luis Carlos tendrán que responder por un doble homicidio. No obstante, las pruebas y los testimonios podrían hacer que finalmente se les acusara de asesinato, con penas de hasta 25 años de prisión por cada víctima mortal.
Según la investigación, los dos hicieron uso de su posición de parentesco, ya que entraron al domicilio con su llave sin necesidad de forzar la puerta y esperaron a que el matrimonio llegara tras una cena con amigos.
Es más, aguardaron a que Javier se durmiera para poner fin a su vida en el dormitorio principal y, posteriormente, acabaron con la de Esther con 30 puñaladas.
Ambos deberán responder por todo esto ante un jurado popular. Mientras tanto, permanecen en la cárcel de Zuera, en Zaragoza.
