La amante de Luis Carlos, en prisión provisional junto a su novia Carlota por el doble crimen de Tauste, ha confirmado este lunes que el colombiano le confesó que había matado a Javier Sánchez y Esther Latorre.
La joven, que responde a las iniciales S. G. C., ha ratificado su primera declaración ante la jueza de Ejea de los Caballeros.
La chica es una de las piezas clave de la investigación, ya que Luis Carlos habría intentado utilizarla como coartada para evitar acabar entre rejas.
Sin embargo, ella se habría negado y habría terminado contándoselo todo a la Guardia Civil.
"Me llamó y me dijo que si se ponía en contacto conmigo la Guardia Civil les dijese que había estado con él el viernes de 16.30 a 18.00", aseguraba, según las declaraciones recogidas por 'El programa de Ana Rosa'.
Ella misma atestiguó que Luis Carlos le dijo que se iba a entregar, algo que nunca terminó sucediendo.
Sus palabras adquieren una especial relevancia, ya que a estas alturas de la investigación sigue sin haberse encontrado ni el arma del crimen ni la ropa que llevaban cuando acabaron con la vida del matrimonio. O, al menos, no ha trascendido públicamente.
De hecho, la falta de pruebas que lo señalen directamente como autor material es a lo que se agarró el joven colombiano para recurrir su entrada en prisión.
Por lo que se desprende del informe forense, habría sido Carlota la que habría impulsado a su novio a cometer el crimen.
En ese momento discernía plenamente entre el bien y el mal, lo que hace que pierda fuerza la posibilidad de que todo obedeciese a un brote psicótico.
El triángulo amoroso de Carlota, Luis Carlos y esta joven da muestra del difícil momento que atravesaban los novios.
Ella, diagnosticada de esquizofrenia, estaba embarazada de unos 3 meses y él, que en su tierra había llegado a ser suboficial de la Marina, seguía sin encontrar trabajo y apenas tenía amistades.
Su situación en Zaragoza no era nada fácil. Tanto que se acogió a la regularización extraordinaria de inmigrantes de Pedro Sánchez en busca de un futuro mejor para su familia. Concretamente, para su hija, que se quedó en su Colombia natal.
Por el juzgado de Ejea también ha pasado este lunes un compañero de piso de Luis Carlos, otra de las personas a las que el acusado habría confesado el doble homicidio.
Las declaraciones continuarán este viernes con los testimonios de dos familiares de Carlota. Además, está por ver cuándo declara la hermana pequeña, Olga, personada como acusación particular.
En este caso, todavía no hay fecha, ya que la joven vive en Irlanda, donde se encontraba cuando recibió la terrible noticia.
Hasta ahora, las personas que han ido pasando por el juzgado han ido suscribiendo todo lo que dijeron en las horas posteriores a que se encontraran los cuerpos sin vida del exlíder de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) y su mujer.
Es lo que hizo una de sus vecinas, que aseguró haber escuchado gritos la noche de autos.
El problema es que, como señalan quienes mejor conocían al matrimonio, siempre que Carlota iba a casa "había gritos", de ahí que no se les diese demasiada importancia.
El pasado viernes también se escuchó al matrimonio que cenó con Javier y Esther en las horas previas a su muerte.
Por el momento, Carlota y Luis Carlos están acusados de un doble homicidio, aunque no se descarta que la calificación se eleve a asesinato conforme se aclare la investigación. De ser así se podrían pedir hasta 25 años por víctima.
