Calatayud se sobresaltó este jueves cuando conoció la detención de los padres de una bebé de 10 meses después de que este hubiera dado positivo en drogas, en concreto, cocaína y marihuana. De inmediato, fueron llevados al juez, que les retiró su custodia.
Se trata de una pareja joven. Ella tiene 22 años, es nacida en Francia, aunque con nacionalidad rumana, y tenía trabajo. Él, de 25 años y procedente de Marruecos, no trabajaba.
Según fuentes conocedoras del caso a las que ha tenido acceso EL ESPAÑOL DE ARAGÓN, se trata de una familia muy desestructurada.
Esto se comprueba en el estado de la vivienda, en la que vivía la pequeña de 10 meses. Más que parecer una casa apta para su cuidado, la situación del piso se asemejaba a una peña de los años 90 por el estado en el que se encontraba.
Lo que se traduce en una casa llena de basura y en un estado insalubre en la que nadie metería a ningún niño, y menos a un bebé.
Los propios padres han reconocido que varios amigos de él estuvieron en la vivienda durante el fin de semana, habiendo consumido diversas sustancias estupefacientes. En concreto, sería una mezcla marroquí de hachís y cocaína, junto a otras drogas.
Por ello, la principal hipótesis que maneja la Policía Nacional es que la bebé ingirió algún resto de esas drogas de forma accidental.
Los agentes encargados de tramitar la detención incluso localizaron más restos de sustancias estupefacientes al alcance de cualquier bebé.
La pequeña fue llevada hasta un centro hospitalario en la tarde del pasado lunes con una sensación de escasa respuesta a estímulos y apatía, por lo que se realizó el correspondiente examen toxicológico.
Los análisis desvelaron restos de cocaína y marihuana en su organismo. Ello propició la detención de los dos padres.
El Gobierno de Aragón se hace cargo de la bebé
Ante ello, el juez decretó este jueves, alrededor de las 14.00, la situación de desamparo de la pequeña y les retiró la custodia.
De inmediato, la bebé quedó bajo la tutela de los servicios sociales del Gobierno de Aragón.
Así, la pequeña ha quedado en manos de los servicios públicos mientras el juez decide la mejor solución, y se estudie si tiene familia en disposición de hacerse cargo de ella.
Según explican desde el Gobierno aragonés, el primer paso es buscar una solución de urgencia, siendo lo lógico y la primera opción una familia de acogida, aunque ello depende de la mejor opción en cada caso en concreto.
El protocolo médico
En cuanto la pequeña llegó al centro hospitalario, se activaron todos los protocolos por intoxicación para minimizar los efectos que pudieran quedar.
Tal y como detalla la presidenta de la Asociación de Pediatría de Atención Primaria de Aragón, Elena Javierre, en estos casos se activan dos posibles vertientes: una intoxicación accidental con un producto doméstico; o, en casos excepcionales como este, una posible situación de abuso o negligencia de los familiares.
“Al ver que es una intoxicación por drogas de abuso, hay que sospechar que es un maltrato o que el niño ha accedido a algo que estaba presente en casa por un descuido de los padres, que también es una negligencia y, por tanto, un tipo de maltrato”, explica Javierre.
En el hospital, el primer paso es la actuación urgente, con la medicación adecuada según el estado del niño, si está en somnolencia o en coma, ya que siempre está el riesgo de que queden secuelas físicas o neurológicas. Ello puede llevar a requerir también el ingreso en la UCI pediátrica.
“Hay que actuar lo antes posible, depende de la sustancia. La clave es la vía de entrada, si es digestiva, inhalada o cutánea, porque va en función de lo que tarda en absorberse y el tiempo que puede permanecer en sangre. En algunos casos incluso es adecuado provocar el vómito”, detalla esta pediatra.
Es el propio hospital el que, si lo ve necesario, contacta con los servicios sociales y con la Policía Nacional o Guardia Civil para que inicie la investigación correspondiente, como ha sido este caso.
