Agentes de la Policía Nacional han detenido a una mujer como presunta autora de un delito de hurto tras sustraer joyas del domicilio de las personas mayores a las que cuidaba, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad y de la confianza depositada en ella.
La investigación se inició cuando los familiares de las víctimas detectaron la desaparición de varias joyas del domicilio familiar. Las primeras gestiones permitieron comprobar que dichas piezas habían sido vendidas en distintos establecimientos de compraventa de oro de la ciudad.
Los investigadores lograron identificar a la presunta autora, una mujer que realizaba labores de cuidado y asistencia en el domicilio de los perjudicados y que tenía acceso libre a todas las estancias de la vivienda.
Las pesquisas confirmaron que la detenida habría sustraído de forma paulatina diversas piezas de joyería, algunas de ellas con inscripciones claramente identificativas de los propietarios, para posteriormente venderlas y obtener un beneficio económico.
El pasado día 21 de enero los agentes procedieron a la detención de la investigada como presunta autora de un delito de hurto. Parte de las joyas han podido ser intervenidas y recuperadas, quedando a disposición judicial para su devolución a los legítimos propietarios.
La detenida, a la que le constan varios antecedentes policiales similares, fue puesta en libertad tras prestar declaración, dando cuenta de todo lo actuado al Juzgado de Instrucción en funciones de guardia, que la citará para la correspondiente celebración de juicio.
Recomendaciones de actuación
La colaboración de las familias resulta fundamental para prevenir este tipo de delitos y proteger a las personas más vulnerables, por ello, desde la Policía Nacional recomiendan:
- Realizar inventario de joyas, dinero en efectivo y objetos de valor (mejor con fotos).
- Evitar dejar grandes cantidades de efectivo o joyas a la vista.
- Control periódico de cuentas bancarias y movimientos inusuales.
- Limitar el acceso de la cuidadora a documentación personal, tarjetas y claves.
- Establecer rutinas de supervisión con visitas frecuentes e inesperadas de familiares.
- Observar cambios de conducta en la persona mayor (nerviosismo, miedo, comentarios ambiguos).
- Contratar siempre con referencias contrastadas o a través de empresas acreditadas.
- No compartir información patrimonial (herencias, ahorros, bienes).
- Instalar medidas disuasorias si es necesario (caja fuerte, control de accesos).
- Ante la mínima sospecha, denunciar en una Comisaría o llamar al 091.
