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Ha pasado bastante inadvertido, pero en diciembre del año 2024 el Ayuntamiento adjudicó un contrato menor para elaborar un “Plan Director para la revisión estratégica de la plaza del Pilar”.

Es decir, elaborar desde un punto de vista global, el estudio de las reformas necesarias en la plaza 35 años después de la diseñada por el arquitecto municipal Ricardo Usón en 1991.

Ese mismo mes se adjudicó el proyecto de instalación de un sistema fijo de control de acceso, aforo y vigilancia de la plaza. El mes de junio de 2025 se adjudicó el derribo de la oficina de turismo municipal y el mes de julio un sistema de conteo.

El mes de septiembre se adjudica el contrato para la conservación-restauración de la escultura de Goya en la plaza. El mes de diciembre se adjudica la redacción del proyecto de la reforma de la fuente de Goya. Posteriormente se adjudica el proyecto para la reforma de la fuente de la Hispanidad.

Y el año 2026 se adjudica la redacción de un modificado del proyecto de reforma de la fuente de la Hispanidad y el proyecto de re-naturalización de las pérgolas existentes, además de salir a exposición pública las reformas de las fuentes y la pérgola el mes de junio.

Como vemos, el Ayuntamiento va a reformar el “corazón de Zaragoza” diseñado el año 1991 en un proyecto que mantuvo una misma línea de actuación que tuvieron todos los proyectos anteriores: proyecto del año 1936 (Regino Borobio) y del año 1949 (Beltrán y Yarza, ejecutado en 1954), que a su vez derivaban de las propuestas debidas a Ricardo Magdalena, José de Yarza Echenique y Miguel Ángel Navarro.

Todos los proyectos se centraron en conseguir un espacio urbano que conformara ese “corazón de la ciudad”, dando la importancia que merece la presencia de las dos catedrales, de manera que la plaza se constituyera como un gran atrio del templo del Pilar.

La plaza está cargada de elementos simbólicos y se diseñó como un gran espacio representativo estudiado en todos sus aspectos.

El problema, según las alegaciones que ha efectuado el arquitecto Ricardo Usón a los proyectos, es que a lo largo de los años la plaza ha ido sufriendo una serie de afecciones que están transformando su significado urbano, sustituyéndose su sentido de “corazón de la ciudad” por el de “parque de atracciones lúdicas”.

Implantación de instalaciones poco acordes con el ambiente de un lugar que cuenta con dos catedrales, gigantescas estructuras (pistas de hielo, toboganes, escenarios, casetas gastronómicas, belén gigante mediante maquinaria pesada, etc.) que lesionan de manera insalvable las fuentes de Goya y de la Hispanidad, produciendo además enormes vibraciones que causan lesiones en la delicada fachada de la basílica del Pilar y, a la vez, también la Lonja y la Seo.

¿Cuentan estas actividades con la autorización preceptiva de Patrimonio?

El año 2006 se dictó un Decreto de Alcaldía sobre “Criterios de Usos de la Plaza del Pilar” con el objetivo de preservar los valores estéticos, culturales y religiosos, limitando el uso a las actividades que por su carácter tradicional o su vinculación a los valores y significado propio del espacio sean compatibles con las características de la plaza. ¿Se ha aplicado alguna vez?

En cualquier caso, se va a eliminar la lámina de agua horizontal de la fuente de la Hispanidad para colocar “chorritos” aleatorios, se va a reducir la superficie de las láminas de agua de la fuente de Goya, donde se apreciaba y reflejaba la Lonja y se van a plantar especies vegetales en el techo de las pérgolas (que nunca han funcionado en Zaragoza). Todo para aumentar espacio para las instalaciones lúdicas y “reverdecer” en lo posible la plaza.

El arquitecto autor del proyecto del año 1991 basa sus alegaciones en que:

  • el conjunto de actuaciones constituye un único proyecto de modificación de la plaza del Pilar que debería haberse tramitado como un único expediente.
  • el proyecto altera la configuración arquitectónica de la plaza y sus monumentos con un efecto negativo en sus proporciones y significados.
  • la falta de respeto a la propiedad intelectual del autor de los espacios y monumentos que se reforman.
  • y en que la reforma responde a exigencias funcionales que atentan contra las catedrales, los espacios monumentales y vulnera el respeto por el principal espacio urbano de Zaragoza.

Y el lector, ¿qué opina?