Puede que el 12 de mayo suene como una fecha más en el calendario, pero en realidad es un día que nos toca muy de cerca. Se celebra el Día Internacional de las Enfermeras, y no es casualidad: ese día nació Florence Nightingale.
Nightingale no fue una enfermera cualquiera. Durante la Guerra de Crimea, en el siglo XIX, cambió por completo la forma de atender a los pacientes. Introdujo medidas tan básicas -y hoy tan evidentes- como la higiene, la ventilación o el registro sistemático de datos. Gracias a ello, logró reducir de forma drástica la mortalidad en los hospitales de campaña.
Pero su legado va mucho más allá: profesionalizó la enfermería, impulsó su formación y defendió que cuidar también es aplicar conocimiento, no solo vocación. Por eso su figura sigue siendo hoy un símbolo mundial de la profesión, un referente de una profesión que, siglo y medio después, sigue sosteniendo gran parte del sistema sanitario con una mezcla de ciencia, vocación y compromiso.
La conmemoración, impulsada por el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), no es solo un homenaje histórico. Es también una llamada de atención anual sobre el presente y el futuro de una profesión clave, pieza esencial para que todo el sistema funcione.
En su web encontramos el tema del Día Internacional de la Enfermera (DIE) 2026: Nuestras enfermeras. Nuestro futuro. Las enfermeras empoderadas salvan vidas.
Y es que desde la Organización pretenden enviar un mensaje claro: “Para maximizar el impacto de la fuerza laboral de enfermería en la salvación de vidas, debemos empoderar al personal de enfermería con entornos de trabajo seguros y justos y con el ejercicio pleno de la enfermería, la influencia y el liderazgo”.
Y esto no es una idea abstracta. Si miramos a Aragón, los números ayudan a entender mejor esta influencia de las enfermeras y enfermeros en nuestra Comunidad.
Solo en Atención Primaria -la puerta de entrada al sistema sanitario-, las enfermeras realizaron más de 3,2 millones de consultas. A eso hay que sumar las consultas de Atención Continuada y de los nuevos DUAP. Y como no, las más de 261.000 consultas de matronas, que acompañan momentos tan importantes como el embarazo o el posparto y cuyo Día Internacional se celebra el 5 de mayo.
En total, más de 4,1 millones de consultas. Dicho así puede parecer una cifra fría, pero en realidad son millones de historias: una cura, una vacuna, un consejo a tiempo, una llamada que tranquiliza.
En el ámbito hospitalario, su papel resulta igualmente determinante. Las 665.000 urgencias atendidas implican decisiones rápidas, precisión técnica y una capacidad de gestión del estrés que rara vez se reconoce en su justa medida. Los 7.302 partos no son solo cifras demográficas: son momentos vitales donde la presencia de las matronas marca la diferencia en la experiencia de las familias. Y las 45.567 sesiones de hemodiálisis representan un ejemplo claro de continuidad asistencial, donde el vínculo entre profesionales y pacientes se convierte en un pilar terapéutico.
Estas cifras reflejan una actividad que no solo es cuantitativa, sino profundamente cualitativa. Porque la enfermería no se limita a ejecutar técnicas: educa en salud, previene enfermedades, acompaña procesos crónicos y detecta precozmente situaciones de riesgo. Y ahí está una de las claves: la enfermería no solo cura, sobre todo cuida.
Sin embargo, pese a este peso estructural, la enfermería sigue arrastrando desafíos conocidos: falta de reconocimiento, necesidad de mayor inversión, condiciones laborales mejorables y una visibilidad social que no siempre se corresponde con su impacto real.
El 12 de mayo no es solo un homenaje. Es un buen momento para tomar conciencia. Porque fortalecer la enfermería no es una cuestión corporativa, es algo que repercute directamente en nuestra vida diaria.
Al final, la idea es sencilla: si quienes cuidan están bien, todos estamos mejor. Cuidar a quienes cuidan no es una consigna vacía. Es una inversión estratégica. Porque cuando la enfermería se fortalece, mejora la salud de toda la sociedad.
Teresa Salamero Rodríguez, presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Zaragoza
