Manuel Abad, CSIF Aragón Aemet
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Últimamente se habla mucho del tiempo: se suceden fenómenos meteorológicos extremos, estamos viviendo el invierno más lluvioso en muchos años, récords de temperaturas… Los efectos del cambio climático son evidentes. Y se está poniendo el foco en la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y sus trabajadores.

Por un lado, nos sentimos señalados y atacados en las redes sociales y, por otro, ignorados y olvidados por nuestro Gobierno. Los meteorólogos y resto de trabajadores de la Aemet estamos cansados de la precariedad y falta de medios, y hemos convocado movilizaciones para reclamar mejores condiciones laborales. Queremos que se reconozca nuestro trabajo, que se nos escuche y se nos valore.

La primera concentración del personal de AEMET se produjo el pasado 12 de febrero en Madrid. Después seguimos en Valencia y Sevilla, y ayer, en Zaragoza.

Vamos a hablar claro, como las previsiones del tiempo. ¿Por qué nos movilizamos los trabajadores de Aemet? La Aemet ha perdido casi un tercio de personal en los últimos quince años.

En España se ha pasado de 1.460 trabajadores en 2010 a 1.014 en la actualidad. Y en Aragón el número de funcionarios se ha reducido de 60 a 40. La plantilla es claramente insuficiente y con una media de edad elevada. Se prevé que en diez años se habrán jubilado casi la mitad de ellos.

Desde CSIF hemos convocado estas concentraciones para exigir más plantilla y mejoras laborales. La mitad de los trabajadores tienen un horario especial, que implica disponibilidad permanente, sin ningún tipo de compensación.

Esto afecta especialmente a los trabajadores de los puestos de observación y predicción, tanto en la delegación como en los aeropuertos (en el caso de Aragón, en los aeropuertos de Zaragoza y Huesca, y en la base aérea de Zaragoza). Y, además, en Aemet tenemos horas extra obligatorias e ilimitadas, algo que en una empresa privada sería ilegal. Esto ya lo denunciamos a Inspección de Trabajo, que nos dio la razón.

AEMET funciona hoy gracias al sobreesfuerzo permanente de sus trabajadores. Un sobreesfuerzo basado en la vocación de servicio público, que no solo no ha sido reconocido, sino que ha sido utilizado como excusa para no planificar, no invertir y no negociar con seriedad.

El resultado es claro: falta crónica de personal, ausencia de una planificación real de recursos humanos y una plantilla envejecida que ve cómo no se garantiza ni el relevo generacional ni la transmisión ordenada del conocimiento.

Desde CSIF reclamamos al Ministerio para la Transición Ecológica el desbloqueo de las negociaciones para conseguir un aumento de personal y una retribución adecuada.

También reclamamos el mantenimiento efectivo del teletrabajo y de medidas de conciliación, que la dirección de Aemet pretende eliminar. Tras las primeras concentraciones de protesta, el Gobierno ha anunciado una oferta de empleo público extraordinaria para Aemet y las confederaciones hidrográficas, pero falta concretar cómo y cuántas plazas.

Los trabajadores de AEMET sufrimos la falta de medios y la precariedad. Nuestros sueldos son inferiores a los del resto de la Administración General del Estado (AGE).

Cobramos entre 3.000 y 6.000 euros anuales menos que puestos de igual categoría en el resto de AGE; y entre 9.000 y 18.000 menos que puestos similares en las comunidades autónomas. A los funcionarios de meteorología no se nos permite concursar a otros organismos.

Además de la precariedad laboral, nos sentimos desamparados. Vivimos un momento crucial para el futuro del planeta, donde los efectos del cambio climático son muy evidentes. Reivindicamos nuestra misión de vigilancia y conocimiento del clima. En estos tiempos, por parte de algunos se desacredita nuestro trabajo y tenemos que soportar ataques de negacionistas en redes sociales.

En definitiva, pedimos un reconocimiento a nuestro trabajo, con más personal y más medios para poder seguir desarrollando nuestra tarea de servicio público con unas condiciones laborales dignas.

*Manuel Abad, delegado de CSIF Aragón en la AEMET