En Aragón cada doce días muere una persona, allí donde se gana la vida. Es la media que arrojan los accidentes laborales de carácter mortal que se registraron el año pasado en la comunidad autónoma, donde hubo que lamentar la muerte de un total de 29 personas, ya sea durante la jornada de trabajo o bien en los desplazamientos vinculados al mismo.
El avance de los datos de siniestralidad de ámbito nacional facilitados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social nos estremecen también, al registrarse 735 accidentes mortales, 61 menos respecto que el año anterior 2024.
Desde UGT Aragón, elevamos el balance de 2025 en Aragón a 38 personas fallecidas, nueve más que la cifra oficial, al contabilizar otros casos que no recoge esta estadística, entre ellos, el de personas accidentadas cuyas empresas están ubicadas fuera de Aragón.
Recientemente, UGT y CCOO alcanzamos un acuerdo con el Gobierno, a través del Ministerio de Trabajo y Economía Social para la modificación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) como respuesta a la urgente necesidad de actualizar una ley que se aprobó hace 30 años y que no protege a las personas trabajadoras de los riesgos del siglo XXI.
Se propone a través de un anteproyecto de ley, y en opinión de UGT consigue adaptar la normativa a la nueva realidad del mercado de trabajo: la dota de perspectiva de género y de edad en la gestión preventiva. También aborda los diferentes desafíos que presentan las transiciones digital, climática y demográfica.
El acuerdo incorpora avances en la protección de la salud mental y permitirá mejoras en la gestión de los riesgos psicosociales de origen laboral. Estos riesgos son los menos evaluados en las empresas, según la Encuesta ESENER-2019.
Actualmente, las bajas por salud mental se han disparado. En 2024 se registraron un total de 671.618 situaciones de incapacidad temporal por trastornos mentales y del comportamiento en España, el dato más alto desde 2016. En ese año, se registraron también 3.953 defunciones por suicidio según los datos del INE y 282 accidentes de trabajo mortales durante la jornada laboral, por infartos y derrames cerebrales.
Con la modificación de la LPRL se fomentarán las evaluaciones de riesgos psicosociales y será posible implantar medidas preventivas para proteger la salud mental. Se incluye además, un compromiso de aprobar una norma diferenciada para la gestión de este tipo de riesgos.
Por otro lado, se incluye el derecho a la protección frente a los riesgos laborales, el deber de garantizar la seguridad y salud, en situaciones de violencia y acoso sexual o por razón de sexo, así como la ejercida a través de las nuevas tecnologías o por uso de algoritmos o la IA.
La nueva ley reconoce los riesgos digitales y obliga a revisar la evaluación de riesgos en los casos de los cambios en las condiciones de trabajo que supongan la aparición de otros nuevos, incluidos los derivados del cambio climático, la digitalización o de las nuevas formas de organización de trabajo tales como el trabajo a distancia.
También incluye el derecho a la desconexión digital ante la evidencia de sus efectos sobre la salud.
Sobre la transición climática es plausible la existencia de fenómenos meteorológicos extremos y catástrofes naturales cada vez más frecuentes e intensos. La DANA en Valencia fue un ejemplo de ello. Sus efectos alcanzan también a las personas trabajadoras, tanto en su jornada laboral como en el trayecto hacia y desde el trabajo.
Con la modificación de la ley, aparte de incluir la revisión de la evaluación de riesgos por aquellos derivados del cambio climático, se introduce entre las medidas de emergencia contemplar actuaciones frente a ellos.
La nueva norma incorpora una visión demográfica y protege la salud tanto por el envejecimiento de la población trabajadora, sin olvidar a jóvenes y menores, por ejemplo prohíbe el trabajo de estos últimos en actividades de especial riesgo. Y es que los trabajadores con una franja de edad de entre 16 y 19 años, tienen un índice de incidencia en los accidentes de trabajo durante la jornada laboral, 1,6 veces superior al resto de trabajadores.
La edad se convierte además en un elemento fundamental para la gestión preventiva y permitirá adaptar el trabajo, evitando riesgos laborales y daños a la salud.
El nuevo texto integra la perspectiva de género al evaluar los riesgos laborales y la adopción de medidas preventivas, impulsando la gestión de los riesgos específicos de género.
Además, se refuerza la protección de las mujeres embarazadas- al incorporar una evaluación específica tras la comunicación - y del periodo de lactancia natural.
La segregación horizontal del mercado de trabajo, donde las mujeres tienen una mayor presencia en puestos en los que hay trato con clientes, pacientes, usuarios o alumnos, les hace estar más expuestas a los riesgos psicosociales y situaciones que también pueden afectar a su salud mental.
Igualmente, tiene consecuencias en la salud, el ocuparse de forma mayoritaria a las labores de cuidados, tanto de menores como de mayores y personas dependientes.
Por último, la gestión de la prevención de forma generalizada se externaliza por las empresas y la nueva ley pretende conseguir una gestión integrada con medidas como la eliminación de que el empresariado pueda asumir personalmente la actividad preventiva en aquellas empresas de hasta 25 personas trabajadoras (con un único centro de trabajo) limitando el número a 10.
En el mismo sentido, incorpora la reducción de la ratio de plantilla para constituir el Servicio de Prevención propio, y que permitirá mejorar la gestión de la prevención de riesgos laborales al limitar la externalización de la prevención en empresas con gran número de trabajadores o en las que cuentan con actividades de mayor riesgo.
En definitiva, nuestra sociedad es exigente con la protección de la seguridad y salud en el entorno laboral; no podemos perder esta oportunidad para avanzar y no seguir pagando un precio tan elevado en vidas. Desde UGT pedimos responsabilidad a todos los grupos parlamentarios para su aprobación y conseguir una ley actual, sólida y eficaz y que nos proteja más y salve vidas.
*José de las Morenas, secretario de salud laboral de UGT Aragón
