Zaragoza
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El vestíbulo de Traumatología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza ha cambiado su imagen por unas horas por una buena causa. Sillas, agujas, agua y bocadillos eran los elementos esenciales para una jornada de donación de sangre.

Esta sala se ha convertido en una zona de buenas energías y solidaridad con decenas de personas haciendo fila para dar su granito de arena. Médicos, enfermeros, auxiliares y familiares de pacientes no han dudado en querer formar parte de un gran engranaje.

Donante y fiel motivador de la donación es Javier Abellán, director del Hospital Miguel Servet. Previos minutos a donar, este médico explica con pocas palabras su importancia: "Salva vidas".

Por ejemplo, la sangre se convierte en un elemento esencial en algunos procedimientos quirúrgicos como la cirugía cardíaca, traumatológica mayor, la cirugía vascular mayor o los trasplantes. Tan solo en el mes de julio se ha realizado una media de 149 operaciones al día en el citado hospital, aunque no todas ellas han requerido una transfusión.

Ante el elevado número de procedimientos, la donación se convierte en una acción clave. Tan solo el Hospital Miguel Servet acumula el 40% de las reservas de sangre del Banco de Sangre y Tejidos de Aragón.

Una función silenciosa, pero esencial

Si bien la sangre no solo tiene la finalidad de la transfusión de componentes en operaciones, sino que tiene una función mucho más amplia y que a veces se desconoce.

"De ella se extraen otros productos que son fármacos y se utilizan en multitud de procesos que precisan tratamiento", indica el director.

Estos se tratan como procesos oncológicos o autoinmunes para los que es "fundamental". Abellán detalla que, por ejemplo, el plasma da pie a la formulación de inmunoglobulinas, factores de coagulación o proteínas que se administran en "muchísimas patologías".

A fin de cuentas, además de salvar vidas, este médico destaca un valor fundamental de la sangre: "Contribuye al bienestar de muchos pacientes que sufren procesos graves, como oncológicos, ayudándoles a sobrellevar su enfermedad con una mejor calidad de vida".

Y es que su importancia es vital ya que, según datos oficiales, un paciente con leucemia puede requerir hasta 200 bolsas de sangre a lo largo de su tratamiento.

Más concienciación

Según pasan los años, el director del hospital ve una "mayor concienciación" por parte de la población a esta iniciativa. "La prueba está en este día que los trabajadores del hospital estamos haciendo fila para poder donar, personas que están visitando a familiares también se acercan", destaca Abellán.

De la mano del Banco de Sangre y Tejidos de Aragón han movilizado esta sala para convertirla en zona de donación de sangre. Una propuesta que llega en días esenciales como el verano donde toca "recordar" a la población la necesidad de la donación y lo fácil que se puede contribuir.

Así, mira a futuro ya que ve que es importante "concienciar" a los más pequeños: "Hay que transmitir esa necesidad y concienciar a las personas que están en formación y que van a ser futuros donantes".

Más allá de los hospitales la sede ubicada en la calle Ramón Salanova número 1 se encuentra abierta a todo aquel de entre 18 y 65 años que se anime de 8.00 a 21.00.

Además, las unidades móviles de la entidad recorren 64 localidades para llegar a todo el territorio.