Volver a tu vida diaria, recuperar la tranquilidad y dejar atrás el miedo a caminar es hoy una realidad gracias a la cirugía mínimamente invasiva del pie (MIS). Desde CIP Zaragoza apuestan por esta técnica avanzada para tratar de forma eficaz patologías como juanetes, dedos en garra, espolón o neuroma.
Se trata de un procedimiento que permite corregir estas alteraciones mediante incisiones de apenas unos milímetros, bajo anestesia local y con una intervención ambulatoria. Así, sin apenas espera, el paciente puede volver a caminar desde el primer día con un calzado especial durante aproximadamente cinco semanas y una recuperación mucho más rápida que en la cirugía convencional.
"En nuestro centro contamos con la tecnología más avanzada para que volver a caminar con normalidad sea más rápido, fácil y seguro", detallan. En este sentido, cuentan con un amplio equipo de profesionales que acompañan y supervisan a cada paciente desde el primer momento.
Antes y después en una intervención en CIP Zaragoza.
Antes y después en una intervención en CIP Zaragoza.
Además, el objetivo lo tienen claro: reducir los tiempos de recuperación y garantizar resultados duraderos, permitiendo al paciente retomar su vida diaria con confianza. Aunque esto también conlleva, "facilitar la comodidad durante la recuperación, en comparación con otro tipo de cirugía", explican desde la clínica.
Asimismo, en CIP Zaragoza el tratamiento va más allá de la técnica. "No solo tratamos problemas podológicos, transformamos la forma en que las personas viven y caminan. Con nosotros, cada paso es sin dolor y con plena seguridad", aseguran.
Y es que se trata de una cirugía que también destaca por las distintas ventajas que ofrece frente a otras. Entre ellas, poder caminar desde el primer minuto tras la intervención, un menor riesgo de complicaciones, o un resultado final con cicatrices mínimas.
Un trato cercano
Cuando un paciente sufre de este tipo de molestias, es importante prestar atención a todas sus necesidades y ver cómo afecta en su día a día, para ayudarle a recuperar su vida con total normalidad. De hecho, aseguran que su prioridad es "la salud y la comodidad del paciente".
De este modo, uno de sus principales valores es la cercanía real con el paciente. Así que, cada tratamiento se explica con detalle, se adapta a las necesidades concretas de cada persona y se acompaña de una atención personalizada y exclusiva. Además, puedes pedir tu valoración gratuita.
Equipo de CIP Zaragoza.
"Tus pies, son nuestra prioridad", es la frase que llevan por bandera, y es que en su día a día no hablan de clientes, sino de personas. Porque cada una de ellas tiene un caso particular, cuidando cada proceso para generar "un ambiente de confianza, empatía y tranquilidad", aseguran.
Desde el centro insisten en la importancia de la transparencia y la información clara para que cada paciente pueda tomar decisiones conscientes. "Nos ponemos en el lugar de quienes confían en nuestro trabajo. Queremos construir relaciones duraderas basadas en la confianza", explican.
Un mensaje que resumen con claridad: el bienestar del paciente es siempre la prioridad. Porque para CIP Zaragoza, el verdadero éxito es que cada persona vuelva a caminar sin dolor, con confianza y con total seguridad.
