Alcampo está trabajando en la incorporación de etiquetas electrónicas en 28 supermercados de Aragón, dentro de un proyecto de digitalización que alcanzará 84 tiendas en toda España y que supondrá una inversión global de 3,8 millones de euros durante 2026.
La sustitución de las tradicionales etiquetas de papel permitirá evitar cada año en los establecimientos Alcampo de Aragón el uso de 555 kilómetros de tiras de balizaje, una distancia equivalente a casi dos veces el recorrido de norte a sur de Aragón, desde el Pirineo hasta Teruel. En términos de Huella de Carbono se evitarán emitir 2,53 t de CO2e.
Antes de finalizar 2026, las etiquetas electrónicas, fabricadas por Hanshow e instaladas mediante el sistema SlimlineTM de HL Display, estarán disponibles en 25 tiendas de Zaragoza, una de Huesca y dos de Teruel.
Las etiquetas se utilizarán tanto en mercados de productos secos como de frescos, incluidos los congelados, contando con modelos especialmente diseñados para resistir las bajas temperaturas, así como de mayor tamaño para ser incorporados a mostradores tradicionales.
Su implantación, además de evitar el uso de papel, favorece la productividad y reduce posibles errores en el precio, permitiendo también que los equipos de Alcampo de estas 21 tiendas eviten dedicar más de 12.285 horas al año a esta tarea para centrarse en otras orientadas a la atención al cliente.
Proyecto nacional
A escala nacional, Alcampo prevé incorporar durante 2026 más de 560.000 etiquetas electrónicas en 84 supermercados. Además de los de Castilla y León, se instalarán en tiendas de Madrid, Málaga, La Rioja, Álava, Zaragoza, Huesca y Teruel.
El proyecto permitirá evitar anualmente el uso de 1.843 kilómetros de tiras de papel de balizaje, una distancia equivalente a recorrer casi 3 veces la distancia entre Madrid y Barcelona. Esta sustitución evitará la emisión de 8,4 toneladas de CO2.
En el conjunto de las 84 tiendas, la compañía calcula también que los equipos dejarán de dedicar más de 42.740 horas al año a las tareas asociadas al etiquetado tradicional.
Más de 6.700 toneladas de papel menos desde 2017
Alcampo puso en marcha en 2017 un plan de racionalización del consumo de papel en sus tiendas, oficinas y plataformas logísticas que ha contribuido a reducir de forma significativa su consumo y las emisiones asociadas.
Desde el año 2017, Alcampo ha reducido en más de 6.700 toneladas su consumo anual de papel, en gran parte por priorizar los folletos digitales. En términos de CO2 eq, las emisiones asociadas se han reducido un 51% en valor absoluto, cifra que alcanza el 58% si se tiene en cuenta el valor relativo o por metro cuadrado de sala de ventas.
Para Eduardo Latorre, director de Conceptos Comerciales, Franquicias y Técnico, “la incorporación de etiquetas electrónicas supone dar un paso más en la transformación de nuestras tiendas y nos permite avanzar en tres ámbitos de máxima importancia para Alcampo: reducir el consumo de papel, hacer más eficientes los procesos en tienda y favorecer que nuestros equipos puedan dedicar más tiempo a lo que realmente importa: la atención a nuestros clientes”
Sobre Alcampo
Alcampo reúne los formatos de hipermercados y supermercados. En la actualidad opera con 507 centros, siendo 80 hipermercados y 427 supermercados (133 franquiciados). Asimismo, cuenta con 52 gasolineras y servicio de comercio online.
La compañía cuenta con una plantilla de cerca de 23.000 personas y ostenta el sello Top Employer, concedido por Top Employers Institute, que reconoce la política de Recursos Humanos de la compañía, así como su entorno de trabajo y promoción del bienestar.
En el plano medioambiental, Alcampo desarrolla un plan de descarbonización alineado con los nuevos objetivos de Auchan Retail bajo la égida de SBTi, que contemplan reducir en 2030 un 62,78% las emisiones de los Alcances 1 y 2, tomando como año base 2019. En el Alcance 3, con año base 2020, se establecen objetivos diferenciados de reducción del 42%, 30,3% y 25%, ligados al uso de productos vendidos, incluidos los combustibles fósiles vendidos; los sectores forestal, territorial y agrícola; los bienes y servicios adquiridos; el transporte y la distribución; y el tratamiento al final de la vida útil de los productos vendidos.
