Zaragoza
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Los planteamientos de Moncloa de regular el ‘boom’ de centros de datos no han sentado nada bien en el seno del Gobierno de Aragón.

Desde Madrid se pretende introducir leyes mucho más estrictas sobre el consumo de agua, el gasto de energía y los protocolos de ciberseguridad para estas infraestructuras.

Esta misma semana se someterá a consulta pública un proyecto de decreto que busca establecer un nuevo marco normativo tras la reciente avalancha de infraestructuras para inteligencia artificial que han llegado al país y, en concreto, a Aragón.

Sin embargo, desde el gabinete de Jorge Azcón quieren tener más detalles sobre las pautas y los términos que va a incluir este real decreto para presentar las alegaciones oportunas.

“Es una norma que requiere ser justificada por urgente necesidad. Y en cinco meses no se ha hecho nada. Ni ha contactado con las comunidades autónomas que pudieran verse afectadas, ni nos ha dado un borrador de texto, ni ha abierto un proceso de alegaciones”, ha apuntado la consejera de Economía, Eva Valle.

A su vez, desde el Gobierno aragonés dudan de que Moncloa sea capaz de abordar esta cuestión, recordando su “clara incapacidad” para desarrollar una “adecuada” planificación eléctrica.

“Han mostrado una incapacidad importante de asegurar los accesos suficientes a los diferentes usos alternativos que tiene esa red, entre otros la llegada de inversiones en muchos ámbitos. Como han sido incapaces de llevar a cabo esa planificación y de asegurar esos accesos, ahora se erigen árbitros de esa escasez”, sostiene Valle.

La consejera de Economía lamenta que no haya habido “voluntad de diálogo” con las comunidades, sobre todo con Aragón, “protagonistas de este proceso” de expansión de centros de datos.

Lo que niegan tajantemente desde el Gobierno de Aragón es la existencia de “proyectos fantasma”, garantizando que todos los proyectos que se declaran de interés general tienen garantizado el acceso a la red, al menos en una primera fase.

“Están en riesgo todos los proyectos que quieran acceder a la red eléctrica en este momento y que no puedan acceder a la misma como consecuencia de la existencia de accesos suficientes”, ha advertido Valle.

Aragón se ha convertido en el epicentro del despliegue de centros de datos en España. En apenas dos años, la comunidad ha vivido un auge sin precedentes en la construcción de este tipo de instalaciones tecnológicas, que ya están redefiniendo su mapa económico y digital.

Son una decena de empresas las que ya han hecho público su interés por instalar sus infraestructuras en unas 15 localidades aragonesas. El valle del Ebro aglutina una gran mayoría de estos centros de datos, si bien la disponibilidad de energía marcará la paulatina puesta en marcha de todos ellos.

De hecho, Amazon Web Services y Microsoft pelean por hacerse un hueco en el mismo nudo de conexión, el de Peñaflor 220. Otros, de menor envergadura, tienen garantizada la energía al haber pedido la conexión en otras subestaciones menos concurridas.