La cascada de nuevos proyectos empresariales que están aterrizando en la Comunidad está dejando una importante amalgama de trabajadores de distintas nacionalidades y culturas en los pueblos de las principales zonas industriales de Zaragoza.
En varias zonas de Aragón, se está produciendo un goteo de trabajadores procedentes de China, tanto para la construcción de la gigafactoría de Stellantis y CATL como a sus proyectos auxiliares.
Pero, más allá de trabajadores procedentes de China, también está arribando al territorio personal de otras nacionalidades atraídos por las oportunidades que se generan en el territorio. Estas se encuentran en el entorno más directo a Zaragoza y en zonas como la Ribera Alta del Ebro, uno de los referentes industriales de la provincia por su proximidad a la fábrica de Stellantis.
Esta llegada de trabajadores de fuera de España, y también de otras comunidades autónomas, ya se nota en pueblos como Alagón, Pedrola o Figueruelas, donde las inmobiliarias están redoblando sus esfuerzos para encontrar un alquiler disponible.
“No solo el sector chino está alquilando viviendas. Hay otras nacionalidades para la que también se están gestionando pisos para traer trabajadores. Están viniendo polacos, rumanos, portugueses… y también gente que viene de Madrid, Barcelona o Sevilla y Málaga”, apunta Susana Coelho, de Urvex Inmobiliaria.
La principal preocupación de las empresas es que la vivienda esté lista para entrar a vivir, ya que suelen trabajar con escasos márgenes de tiempo, y que los pueblos tengan los servicios mínimos para una buena calidad de vida, como sanidad.
El objetivo de quien elige vivir en un pueblo, y no en una gran ciudad, es priorizar tanto una mejor relación calidad-precio como la tranquilidad que se respira sin el estrés de una urbe.
“Vienes a un pueblo y puedes aparcar a 10 o 20 metros de tu casa, si no tienes plaza de garaje, mientras que en Zaragoza es complicado encontrar un piso así, más si tienes a varios trabajadores o hay más de un vehículo”, ejemplifica Coelho.
En cuanto a precios, los alquileres también son más favorables alejados de la tensión de Zaragoza, pese a que, explica desde Urvex Inmobiliaria, se pagan entre un 30 y un 50% por encima del precio de mercado.
“Hace falta sitio para más”
Así, desde esta inmobiliaria ya están buscando sitio para atender a toda la demanda que reciben a sus oficinas, ubicadas tanto en la ciudad de Zaragoza como en Alagón. Por ello, invitan a la gente con vivienda disponible a que la ponga en el mercado, sin miedo.
“Apelo a la gente que tiene pisos y casas cerrados a que se decida a perder el miedo a alquilar. Estos trabajadores vienen con una buena solvencia económica. Pueden abrir las puertas de su casa cerrada y dar disponibilidad de alquiler”, apunta Coelho.
No en vano, añade esta experta inmobiliaria, prácticamente todo el piso que se pone en alquiler, logra un inquilino en segundos.
“Cualquier cosa que salga en alquiler es muy difícil que lo tengamos que publicar. Con toda la gente que está buscando y empresas que nos llaman, no nos hace falta ni publicarlo. Alquilamos sin tener que darle publicidad”, añade Coelho.
