Mientras Aragón se encuentra en pleno desarrollo económico con grandes proyectos milmillonarios, hay otra realidad detrás del mercado laboral. La brecha salarial entre hombres y mujeres sigue estancada, con ellas cobrando 5.664 euros menos al año, haciéndose más honda conforme más edad tienen las trabajadoras e, incluso, en las pensiones.
Así lo refleja el último informe de CCOO que, con los últimos datos disponibles de 2023, sitúa esta brecha en un 23,67%, cinco puntos por encima de la media nacional. Aragón es, de hecho, la cuarta comunidad con una mayor desigualdad de género, por detrás de Navarra, Asturias y Murcia.
De media, un hombre aragonés cobraba 29.589 euros al año, por 23.925 de las mujeres, lo que se traduciría en que ellas trabajan ‘gratis’ durante 46 días.
Según el sindicato, detrás de esta brecha hay varias causas, pero una de las claves es la parcialidad, ya que un 22% de las mujeres trabaja a jornada parcial, por solo un 5% de los hombres.
“Es una realidad incontestable: la igualdad salarial es algo lejano. No estamos en la media nacional. Para CCOO, no es una estadística más. Es una brecha estructural que frena la autonomía económica de las aragonesas y lastra el crecimiento de la Comunidad”, ha apuntado Sonia García, secretaria de Mujeres, Igualdad y Políticas Sociales del sindicato.
Además, la aplicación de complementos salariales por objetivos, como la turnicidad, disponibilidad y productividad, es otra de las causas de esta brecha y que explica que, en la industria, casi roce el 30%.
“Hay que analizar los complementos con perspectiva de género. A priori, parecen objetivos. Si coges un plus de nocturnidad, ¿tienen la misma disponibilidad de trabajar en turnos de noche? No. Hay que estudiar qué se retribuye y qué influencia tienen”, incide García.
Esta brecha, según los datos, va creciendo conforme se analiza la edad de los trabajadores. Si entre los jóvenes de 25 a 34 años se encuentra en el 16%, se eleva hasta el 27,5% en el tramo de 45 a 54 años, donde las mujeres tienen que, habitualmente, cuidar de hijos o de mayores.
“Como nos hemos incorporado más tarde a mercados industriales, no hemos llegado a puestos de responsabilidad, y, si has cogido reducciones de jornada o excedencias, se cuenta menos con una mujer que con un hombre”, señala García.
Ante ello, el nuevo ‘boom’ de proyectos empresariales anunciados para Aragón puede abrir una puerta a la esperanza para intentar reducir esa brecha, siempre y cuando se apueste por las mujeres en cargos de responsabilidad.
“Si nos incorporamos las mujeres, habrá una reducción, al menos durante los primeros años, hasta que llegue la edad de los cuidados y la responsabilidad. Como no nos incorporemos, la tendencia será a subir esa brecha, porque esos sectores tendrán mucho peso. Si hay pocas mujeres o llegan en puestos que no sean de especialidades y altos salarios, aumentará la brecha”, remarcan desde CCOO.
Por todos estos motivos, en el sindicato urgen medidas efectivas para romper la brecha, como introducir cláusulas de revisión salarial en las negociaciones colectivas, estudiar las jornadas a tiempo parcial que se puedan convertir en completas, abordar una política de cuidados, actuar en la educación y la cultura laboral.
“La desigualdad de hoy es la pobreza del mañana. Una brecha del 23% de hoy puede convertirse en una brecha en las pensiones, que está en el 38%. Hay que reclamar una mejora de salarios hoy, para mejorar las cotizaciones de mañana e influir en las pensiones de pasado mañana. La brecha no desaparecerá sola”, concluye Sonia García.
