Zaragoza
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Poner en marcha una empresa no es fácil. Requiere mucho trabajo, conocimientos y buena parte de inversión. ¿Cómo lo hacen los autónomos? Esa es una buena pregunta.

El emprendimiento no es una tarea para cualquiera. Primero hace falta una idea, pero después es imprescindible la constancia y la pasión necesarias para sacarla adelante. Y, aun así, nada garantiza el éxito.

Esta semana se ha viralizado el discurso del streamer Xocas durante una entrevista en El Hormiguero, en la que criticaba la situación de los emprendedores y calificaba de "injusta" la cuota de autónomos.

"Una persona que emprende y genera puestos de trabajo debería tener beneficios del Estado, no cargas", afirmó. Para él, el problema está en que una cuota puede suponer hasta el 30 % de los ingresos mensuales para quienes están empezando.

Pero más allá de los discursos virales, la realidad de los autónomos se vive a pie de calle. Para conocerla de primera mano, hemos hablado con Sandra Sanz, autónoma y empresaria zaragozana, con tres puntos de venta en la ciudad y 32 personas a su cargo.

Sanz describe una situación económica "paradójica" en su comunidad autónoma. Por un lado, Aragón crece y atrae grandes empresas; por otro, los pequeños negocios cada vez lo tienen más difícil. "Los que ya estábamos mal, ahora estamos peor", resume.

El encarecimiento del coste de la vida, la vivienda y la cesta de la compra, con productos básicos disparados mientras los salarios apenas suben," ahoga tanto a clientes como a comerciantes".

Entre las principales demandas del colectivo, la empresaria reclama igualdad de condiciones respecto a los trabajadores por cuenta ajena, mayor control de las bajas laborales de larga duración y más seguridad jurídica para las pequeñas empresas.

Pide recuperar las bonificaciones a la contratación y facilitar algo tan básico como cerrar un negocio cuando ya no es viable: "No todos los cierres son fracasos: a veces es enfermedad, agotamiento o conciliación familiar", explica.

La zaragozana considera urgente reformar el sistema de bajas laborales. Denuncia la falta de control y de información para las pequeñas empresas cuando un trabajador entra en una baja de larga duración.

"Puedes tener a una persona meses sin saber cuándo va a volver, sin posibilidad real de sustituirla y asumiendo un coste económico muy elevado", explica.

A su juicio, "la protección al trabajador no puede suponer la desprotección total del empresario". Por ello, reclama más seguimiento médico, mayor transparencia y mecanismos que permitan a los autónomos organizar sus plantillas sin poner en riesgo la viabilidad del negocio

Otro de los grandes problemas es el precio de los alquileres de los locales. "Si hay topes para los alquileres de vivienda, ¿por qué no para los locales del pequeño comercio?", se pregunta.

Junto a ello, reclama campañas institucionales que fomenten el comercio de proximidad, del mismo modo que se han impulsado campañas de concienciación en otros ámbitos sociales.

Su propuesta más clara y concreta es "la creación de una consejería específica de autónomos", al menos a nivel autonómico.

"Queremos un interlocutor político estable, que nos escuche de forma periódica y no solo en campaña electoral", subraya.

La historia de esta empresaria no es una excepción; como ella, los autónomos y emprendedores con los que habla repiten el mismo diagnóstico: exceso de cargas, falta de protección y una sensación creciente de desamparo.