La agresión de Andrada a Pulido en Huesca ya ha dado la vuelta al mundo. El portero argentino perdió los papeles y propinó un tremendo puñetazo al capitán del Huesca, y le espera una sanción histórica en uno de los episodios más indignos del fútbol español en los últimos años.
Los más antiguos del lugar enseguida rememoraron otro episodio de una tangana en la que estuvieron involucrados jugadores del Real Zaragoza.
Fue el 5 de mayo de 2002, a la conclusión de un Villarreal – Real Zaragoza que supuso el descenso del cuadro aragonés a Segunda División.
Varios espectadores invadieron el terreno de juego de El Madrigal, dando pie a una situación de caos absoluto. Todo se precipitó cuando uno de los invasores se encaró con el portero del Real Zaragoza, César Láinez, y llegó a golpearle, provocando la inmediata reacción del guardameta.
En otra zona del campo, la tensión alcanzó a Roberto "El Toro" Acuña. Un aficionado se abalanzó sobre el futbolista paraguayo, que no se quedó inmóvil: respondió persiguiendo al agresor a lo largo del césped antes de propinarle una dura patada en plena carrera.
Mientras tanto, en un tercer foco del incidente, varios jugadores del Zaragoza como Komljenovic, Drulic y Juanele se enfrentaban a otro individuo que, según se supo después, ya les había increpado y agredido previamente. La escena se desarrolló sin una intervención eficaz de la seguridad del estadio, lo que permitió que la confrontación se prolongara más de lo deseado.
Ello desembocó en una sanción de 7 partidos para César Láinez y Acuña, además del cierre de El Madrigal durante 2 partidos.
Ahora, 24 años después, el Real Zaragoza vuelve a ver envuelto en una bochornosa imagen que mancha el fútbol español.
Andrada empujó primero a Pulido cuando este le recriminó una acción del partido. Arcediano Monescillo le mostró una segunda amarilla, siendo ya expulsado. En ese momento, el portero sale corriendo detrás del capitán del Huesca, y le asesta un brutal puñetazo en el rostro y por la espalda.
A partir de ahí, se generó una brutal tangana entre todos los futbolistas, que derivó también en la expulsión del portero del Huesca, Dani Jiménez. También se expone a una sanción importante.
El Real Zaragoza ya ha anunciado oficialmente que estudiará los hechos y “tomará las medidas disciplinarias pertinentes” contra Andrada, que, a la espera de que le caiga una sanción de relevancia, no volverá a vestir la camiseta blanquilla.
“Estos hechos no representan los valores del Real Zaragoza ni del zaragocismo, que a lo largo de su historia se ha caracterizado por la nobleza, el valor y el respeto al rival”, dice el comunicado del club.
