Zaragoza
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Lo que comenzó como una idea inocente en la clase de un colegio de Brea de Aragón terminó convirtiéndose en un fenómeno que hoy se practica en centros educativos de toda España. Se trata del datchball, un juego que combina estrategia, pasión e inclusión y al que seguro que todos los jóvenes aragoneses han jugado durante su etapa como estudiantes.

El datchball nació de la mano de Roberto Navarro, un profesor de Educación Física, en el colegio Diputación Provincial de Brea de Aragón (Zaragoza) durante el curso 2005/06. “Un día un niño de 5º de Primaria me contó que había jugado el fin de semana a un juego con una cuerda y unas pelotas de espuma. Me gustó porque era dinámico, no había cementerios (como en el balón prisionero) y a partir de ahí me inventé unas normas básicas para usarlo como calentamiento”, recuerda Navarro.

El maestro vio que generaba pasión y emoción entre los alumnos, que lo pedían cada día. Consciente de que podía tener mucho éxito, fue pensando las reglas del juego, marcadas por la inclusión. Juegan dos equipos de seis jugadores con tres balones de goma que se lanzan al adversario con el objetivo de eliminarlo.

“Es mixto, el bote no elimina, las líneas laterales tampoco. Queríamos que fuera flexible. Así permitía que los alumnos menos hábiles fueran los que decidieran la partida, eso tiene un poder pedagógico muy potente. Esa es la clave y la esencia del datchball”, resume sobre el reglamento.

Desde entonces, la evolución ha sido imparable. Roberto Navarro presentó el datchball a docentes de otros centros de Aragón, quienes lo fueron poniendo en práctica en sus destinos. Incluso, cuenta que el juego es “tan atractivo que los propios alumnos lo enseñaban a nuevos maestros”.

Partido de datchball.

El datchball se iba convirtiendo en el juego preferido de niños y adolescentes mientras formalmente iba ganando reconocimiento. Tras lanzar la primera liga, en el 2016, el Gobierno de Aragón, a través del director general de Deportes, Mariano Soriano, lo reconoció como deporte. Posteriormente, en 2019 se dio un gran paso adelante en Aragón con la creación de la primera federación de datchball, de la que Navarro es presidente.

Sin duda, Aragón ha acogido este deporte, en el que ya hay 4.500 personas federadas, a las que se añaden más de 500 en el resto de España. “Un juego que nace en Educación Física y cuenta ahora con 5.000 federados”, dice con orgullo el zaragozano.

Expansión en otras Comunidades

En cuanto a la presencia en otros puntos del territorio nacional, destaca Lérida con unos 200 federados, Cuenca con 180, Valdemoro (Madrid) con 170, Ciudad Real y Guadalajara con otros 90 cada una, Lepe (Huelva) cuenta con 50-60 e incluso en Mallorca hay 30 más. En concreto, en Cuenca hay una liga de las ligas más potentes, con hasta 500 alumnos (no precisamente federados).

“Vamos creciendo por todas las localidades, aunque ya no es el mismo ritmo que hace unos años”, confiesa Roberto.

En ese aspecto, es importante la celebración de eventos: “Hay una copa en Cataluña, otra en Castilla-La Mancha y nosotros hacemos una copa de España en Teruel, que acoge a los mejores equipos de cada uno de esos torneos”.

Igualmente, a final de temporada Utebo alberga el mayor evento a nivel nacional, solo para los equipos que consiguen la clasificación, al que van desde Mallorca, Lepe, Guadalajara o Cuenca.

No obstante, por el momento solo está reconocido como deporte en Aragón, y está en trámites para que también lo haga el Consejo Superior de Deportes. “Tenemos los requisitos, tenemos 5.000 federados en España, hay una estructura, una federación aragonesa que celebra elecciones, un trabajo en la base, hay una federación internacional con la cual nos podemos vincular. Tenemos una primera Liga Sub-15, este agosto organizamos el primer europeo junior en España, con la presencia de 6 selecciones de jugadores internacionales, salimos en Aragón TV con una retransmisión profesional”, defiende con confianza el profesor.

Visión con perspectiva

Con más objetivos y misiones en la cabeza, Roberto Navarro confiesa que en el día a día casi no tiene tiempo de pararse a pensar en el fenómeno que ha creado, aunque reconoce que “es una satisfacción abrumadora”.

No era algo a lo que aspirase en ningún momento, porque no esperaba que generase tanto, pero sí que confiaba en que era una actividad que funcionaba y que íbamos a gestionar de la mejor manera posible”, admite.

Roberto Navarro en un partido junto a su mujer.

Eso sí, insiste en que solo no hubiera sido capaz y agradece la implicación y el apoyo a todos sus compañeros de la organización, a los colaboradores y a los docentes que lo introducen en las clases y se convierten en embajadores de sus localidades.

“Ves niños que llevan años haciendo datchball, que han cruzado todo Aragón para ir a un torneo, que actualmente compiten a nivel internacional, que son niños que en sexto de Primaria eligieron el datchball y ahora están representando a su país en una competición internacional. Es muy bonito”, reflexiona Navarro.

Adaptación con el dodgeball

Cabe destacar que las competiciones de datchball se quedan a nivel nacional y es la adaptación al dodgeball lo que se juega fuera de las fronteras.

“Cuando yo inventé el datchball no conocía el dodgeball, si no hubiera dicho que era una adaptación. En el año 2019 lo descubrimos y el presidente de la Federación Europea, Max Golda, contactó conmigo y creamos una primera selección española que viajó a Newcastle”, explica Navarro.

Torneo de datchball en Zaragoza.

A partir de ahí, han participado en Lausana en 2020, en París y en Francia en varios torneos en 2021, en 2022 en un segundo europeo en Holanda, en 2023 en otro en Francia, en 2024 a Croacia y en el 2025 fue el primer mundial en Austria.

El dodgeball, que aspira a ser deporte olímpico en 2040, presenta ciertas diferencias con el datchball aragonés. Tiene dos versiones, una con 5 pelotas de tela y la americana con 6 pelotas de foam. Al datchball se juega con 3 de foam y las reglas son más flexibles.

Aun así, la forma de jugar es similar y por eso España tiene una base de jugadores muy potente. “En Irlanda este verano el equipo mixto consiguió la medalla de bronce por primera vez en la historia. La gente se queda alucinada”, afirma.

Roberto Navarro en un partido.

Ciudad Europea del Deporte

Por otra parte, con motivo de la designación de Zaragoza como Ciudad Europea del Deporte, Roberto Navarro ha solicitado a la federación europea acoger el Europeo de dodgeball de 2027 en Zaragoza, en dos pabellones entre Utebo y Casetas.

“Será el mayor evento en la historia de este deporte a nivel de Europa, con la presencia de más de 20 países durante una semana. Es una barbaridad y lo que va a traer a la localidad de Utebo es inmenso”, finaliza con emoción el profesor.