Tarazona vuelve este domingo, 11 de octubre, a la Edad Media para recrear uno de los acontecimientos que marcaron la historia de la ciudad.
En 1170, Alfonso VIII de Castilla y Leonor de Plantagenet contrajeron matrimonio en Tarazona, en un enlace que tuvo mucho más de alianza política que de historia de amor.
La Fundación Tarazona Monumental recuperará este episodio el próximo 11 de octubre con la visita teatralizada gratuita ‘Amor en tierra de frontera’, una propuesta que permitirá recorrer algunos de los lugares vinculados a aquel acontecimiento y conocer cómo era la ciudad en el siglo XII.
Leonor de Plantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra y Leonor de Aquitania, llegó a Tarazona con apenas diez años. Alfonso VIII tenía catorce.
La elección de la ciudad no fue casual: su posición estratégica en la frontera entre Castilla y Aragón la convirtió en punto de encuentro de las dos cortes.
Durante aquellos días, Tarazona recibió a prelados, nobles y cortesanos procedentes de distintos territorios.
Las celebraciones estuvieron acompañadas de cabalgatas, torneos y otros festejos, convirtiendo durante unas jornadas a la ciudad en uno de los grandes escenarios de la política y la vida cortesana medieval.
Boda Medieval.
La historia tuvo un segundo capítulo en 1221.
La hija de ambos, Leonor de Castilla, llegó también a Tarazona recién casada con Jaime I de Aragón. Aunque la ceremonia había tenido lugar en Ágreda, la pareja se trasladó posteriormente a la ciudad para la velación matrimonial y la investidura caballeresca de Jaime I.
Ambos episodios forman parte de la tercera edición de ‘Amor en tierra de frontera’. La visita recorrerá parte del casco antiguo y pasará por la iglesia de Santa María Magdalena, donde se celebró el enlace, el Palacio Episcopal, que entonces era la antigua Zuda o castillo, y la Catedral de Santa María de la Vega, actualmente de la Huerta.
La actividad comenzará a las 11.30 horas del 11 de octubre y será gratuita, aunque es necesario reservar previamente. En la recreación participarán guías, recreacionistas históricos, actores, bailarinas y músicos, con la colaboración del Ayuntamiento de Tarazona, la Diócesis de Tarazona y el Cabildo Catedral, y el patrocinio del Gobierno de Aragón.
El Palacio Episcopal amplía sus visitas
La recreación medieval coincide además con varias novedades en el Palacio Episcopal de Tarazona. El edificio, declarado Bien de Interés Cultural en 2020, amplía desde este otoño sus horarios y podrá visitarse de martes a domingo.
También se han incorporado nuevos espacios que permiten conocer la evolución del conjunto, desde su origen como zuda musulmana y posterior castillo cristiano hasta su transformación en sede episcopal.
Entre las novedades destaca el acceso a la cúpula, donde se pueden contemplar de cerca unas pinturas del siglo XVI descubiertas recientemente.
El recorrido incorpora también las antiguas caballerizas medievales, convertidas en el espacio interpretativo ‘De Zuda a Palacio Episcopal’, además de nuevas estancias de la zona residencial y administrativa.
Los calabozos, por su parte, cuentan con nuevos contenidos explicativos y pueden visitarse mediante visitas guiadas. También se ha habilitado la venta online de entradas y un canal específico para las reservas de grupos y centros escolares.
Una catedral con siglos de historia
Otro de los grandes atractivos monumentales de Tarazona es la Catedral de Santa María de la Huerta, que este 2026 ha incorporado una nueva capilla restaurada, la de Santiago el Mayor, donde se han descubierto nuevas pinturas.
El templo, declarado Bien de Interés Cultural en 2002, reúne elementos del gótico francés, el mudéjar y el Renacimiento. Entre sus espacios más destacados se encuentra el cimborrio, cuyas pinturas le han valido el sobrenombre de ‘Capilla Sixtina del Renacimiento español’.
Las grisallas de la cúpula del altar mayor y del tambor del cimborrio permanecieron ocultas desde el Concilio de Trento hasta su descubrimiento durante los trabajos de restauración. El claustro mudéjar es otro de los elementos singulares del conjunto.
El patrimonio de Tarazona se completa con su trazado medieval, palacios renacentistas, iglesias y conventos de distintas épocas, además de edificios como la Plaza de Toros Vieja, el Teatro Bellas Artes o la antigua lonja, actual sede del Ayuntamiento.
La ciudad conserva también parte de su patrimonio industrial, con la estación de tren y varias fábricas construidas a comienzos del siglo XX.
