Aída, la serie tan conocida y querida por los españoles, comenzó a emitirse en 2005. Su último episodio fue en 2014 y ahora, doce años después, vuelve a la gran pantalla.
Paco León dirige la nueva película ‘Aída y vuelta’. El filme aborda el rodaje de un capítulo especial de la serie con tramas que transcurren tanto entre los personajes Aída, Luisma, Paz, Chema o Soraya como entre los propios actores que los interpretan, en un ejercicio de metalenguaje que mezcla ficción y realidad.
Uno de los rostros más recordados del reparto, Melanie Olivares, ha presentado el largometraje en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, dentro del ciclo cultural La Buena Estrella, organizado por la Universidad de Zaragoza.
La actriz estuvo acompañada por el escritor y periodista Luis Alegre en un coloquio en el que ha repasado tanto el rodaje como el impacto que tuvo la ficción en varias generaciones.
“Es un tributo a una serie que forma parte de la cultura popular, pero no es un capítulo más, sino que Paco le da una vuelta al guion”, ha explicado Alegre.
La actriz ha subrayado que la película funciona como homenaje, pero también como revisión crítica y divertida del propio éxito: según ha explicado, el espectador verá tanto a los personajes como a los actores enfrentándose al reencuentro.
Olivares, que interpretó durante casi una década a Paz, ha confesado que el regreso al plató fue “divertido y bonito a la vez”.
“Estábamos deseosos de llegar para rodar y para pasárnoslo bien”, ha asegurado. Tras diez años trabajando juntos, el reencuentro evidenció que “las relaciones estaban intactas, como si el tiempo no hubiera pasado”.
Aunque durante este tiempo ha habido colaboraciones puntuales entre algunos compañeros, ha reconocido que “juntos no habíamos vuelto a grabar” y que esta reunión “ha sido muy bonita y gratificante”.
Rodar de nuevo en el mismo decorado ha sido, según sus palabras, especialmente emocionante: “Hemos rodado en el mismo plató, y eso te ponía los pelos de punta”.
La actriz también ha destacado lo complicado que ha sido la interpretación. La película juega con la frontera entre realidad y ficción, y eso exigía un esfuerzo añadido: “Nos ha revuelto mucho a todos. Salimos después de diez años un poco cansados… Había dificultad en interpretarte a ti y al personaje. Hacer de ti misma es muy difícil porque está guionizado”.
En ese sentido, ha descrito el rodaje como “muy salvaje”, ya que a veces no sabían si estaban dentro de la serie o de la película: “Rodabas la serie y la película a la vez… no sabías si cortaban la acción de verdad o no, ha sido todo muy divertido”.
Sobre qué puede esperar el público de la nueva entrega Melanie ha contado que “cuando salimos del estreno, mi hija me dijo: ‘Mamá, no vais a defraudar a los fans’”.
La actriz ha defendido que la película “no es un capítulo de Aída”, aunque sí mantiene su esencia. “Cuenta muchas cosas interesantes… hay salseo, aunque no sepas si es verdad o mentira”, ha bromeado.
‘Aída y vuelta’ se presenta así como un reencuentro emocional y metanarrativo que dialoga con la memoria y la nostalgia de los españoles.
