Zaragoza
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Pasada la traca final y las Fiestas del Pilar toca volver a la rutina en Zaragoza. En pleno conflicto de las basuras, todavía sin acuerdo y con una huelga suspendida de por medio, se suman desde este lunes con paros parciales los trabajadores del tranvía.

Tras no acercar posturas con la empresa en el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA), este pasado viernes, la plantilla confirmó de manera oficial que irían a la huelga hasta el 20 de noviembre.

Una negociación del convenio colectivo que sube ya el tono, sobre todo tras las agresiones sufridas por un trabajador la pasada madrugada del 13 de octubre, en plenas Fiestas del Pilar.

Así, hasta que se llegue a un acuerdo conforme para ambas partes, los paros se desarrollarán desde este lunes en tres franjas horarias: de 6:45 a 8:45 horas, de 13:00 a 15:00 y de 16:45 a 18:45.

Se llevarán a cabo, eso sí, con servicios mínimos de hasta el 90%. Así lo establecieron el pasado viernes desde el Ayuntamiento de Zaragoza, horas después de que la huelga fuera definitiva.

Servicios mínimos

Los paros parciales afectarán a 21 periodos de dos horas, distribuidos en 19 jornadas laborables.

Para estos, se ha establecido que por lo menos se mantenga el 90% de la actividad entre el primer periodo (de 6:45 a 8:45 horas). Lo mismo para la franja de entre las 13:00 y las 15:00 horas, mientras que entre las 16:45 y las 18:45 horas será del 80%.

Estos porcentajes "responden a las necesidades de movilidad de los usuarios en cada franja horaria y al objetivo de garantizar los desplazamientos esenciales sin anular el ejercicio del derecho de huelga", explican desde el área de Movilidad.

Lo cierto es que el Comité ya había anunciado que -aprendida la lección de 2025- los paros tendrían lugar una vez concluidos los festejos. Precisamente, por el escaso margen de reivindicación que les dejaban los servicios mínimos durante la semana grande de la ciudad. Siendo estos, finalmente, del 90% y el 80%.

A ello se intentaron enfrentar los trabajadores de limpieza estas fiestas del Pilar, sin mucho éxito pues, finalmente, tras una semana de reivindicaciones decidieron posponer la huelga hasta noviembre.

Última propuesta

Según aseguraron desde el comité el pasado viernes, la empresa rechazó la última propuesta que "buscaba cerrar un acuerdo parcial" sobre algunas de las cuestiones "más urgentes", aplazándose así dos semanas el inicio de la huelga.

Durante ese tiempo, la intención de la plantilla era seguir negociando el resto de cuestiones del convenio con al menos dos reuniones semanales. "No se trataba de cerrar todo el convenio ni de abandonar las demás reivindicaciones", afirmaron.

Este acuerdo parcial fijaba jornadas de entre siete y ocho horas y un máximo de 215 días de trabajo al año. Los servicios partidos comenzarían entre las 6:00 y las 8:00 de la mañana y tendrían una compensación específica: una dieta de 15 euros y una paga extraordinaria.

Expusieron también que, ante esto, la empresa mantenía servicios de "hasta ocho horas y media". A juicio de la representación de los trabajadores, esta opción no resolvía el problema de las jornadas largas ni las preocupaciones de la plantilla sobre fatiga y seguridad.

La plantilla aseguraba ser consciente de que los paros pueden causar molestias a los ciudadanos, siendo la huelga una reivindicación que no se toman "a la ligera". "Precisamente por eso llevó al SAMA una alternativa concreta para alcanzar un acuerdo parcial y evitar su inicio el lunes", explicaron.

Asimismo, insistían en que su intención sigue siendo la de negociar las materias pendientes para alcanzar el tercer convenio colectivo.