Las Fiestas del Pilar están a punto de comenzar y todos los zaragozanos y zaragozanas ya se preparan para celebrar una de las semanas más importantes y esperadas de la ciudad.
Durante estas fiestas es tradición vestirse de baturro o de baturra, pero hay un accesorio local que no puede faltar y que se lleva durante toda la semana, el cachirulo.
Este pañuelo de cuadros negros y rojos, anudado al cuello con orgullo, es mucho más que un simple accesorio; es un símbolo de identidad, tradición y cultura aragonesa.
El cachirulo puede llevarse de muchas maneras, atado al cuello, en la muñeca, a modo de diadema o coletero, e incluso como lazo decorativo en un bolso.
El pañuelo da mucho juego y su característico estampado es tan popular durante las Fiestas del Pilar que podemos encontrarlo también en chaquetas, mochilas y todo tipo de complementos.
Los escaparates de la ciudad también se tiñen de cuadros negros y rojos, y hasta la edición limitada de la Medida del Pilar con este estampado «voló» en cuestión de horas.
Pero durante las fiestas hay un pequeño problema, el cachirulo muchas veces no llega a casa en las mismas condiciones en las que salió.
Un mal nudo, un movimiento de más o una colocación incorrecta pueden hacer que el pañuelo termine descolocado o incluso se pierda.
Y aquí es donde entra en juego el Brochirulo, una nueva forma de llevar el cachirulo para que permanezca intacto, bien colocado y con nosotros hasta la hora de llegar a casa.
El producto ha supuesto una innovación en el mercado, ya que hasta entonces no existían broches diseñados específicamente para el cachirulo.
"Lo que buscábamos era mantener los colores del cachirulo para no quitarle protagonismo. Queríamos que el Brochirulo fuese simplemente un complemento más, pero que la gente se quedase con ese concepto, que el Brochirulo y el cachirulo tienen que ir juntos y no se separarse", ha señalado Víctor Estella, fundador de la marca.
La figura de la Virgen del Pilar forma parte del diseño del Brochirulo. Tanto el diseño como la marca están registrados.
"La marca Brochirulo tampoco existía, por lo que decidimos registrarla. Y el propio Brochirulo, como complemento, también está registrado", ha explicado Estella.
El éxito del producto en Zaragoza ha contribuido a popularizar una nueva forma de llevar el pañuelo festivo.
"Había broches para muchos tipos de pañuelos en general, pero específicamente para un cachirulo no se conocía. Estamos orgullosos por lo que hemos conseguido, tanto por la acogida que ha tenido Brochirulo como por toda la gente que, a raíz de ver el nuestro, se ha inspirado y ha hecho sus propios broches", ha subrayado Estella.
El brochirulo
La buena acogida también se ha reflejado en la expansión de los puntos de venta. Actualmente, el Brochirulo puede adquirirse por tan solo 5 euros en más de quince establecimientos repartidos por distintos barrios de Zaragoza.
"La verdad es que la acogida nos ha pillado por sorpresa. De partir de algo que no creíamos que iba a tener esta repercusión, ahora ya todo Zaragoza sabe que existen broches para el cachirulo", ha afirmado Estella.
Origen del cachirulo
El cachirulo tiene sus raíces en el traje tradicional de Aragón. Aunque no está claro exactamente cuándo surgió, se sabe que el cachirulo era ya una parte importante del atuendo de los hombres aragoneses en el siglo XIX.
En esa época, el pañuelo se utilizaba principalmente como parte del traje regional que llevaban los campesinos, tanto para protegerse del frío como del sol durante el trabajo en el campo.
Sin embargo, no fue hasta el siglo XX cuando el cachirulo empezó a ganar protagonismo en las festividades y a convertirse en un elemento representativo, sobre todo durante las Fiestas del Pilar en Zaragoza.
Las fiestas, que se celebran en honor de la patrona de la ciudad y de la Hispanidad, la Virgen del Pilar, son uno de los momentos más importantes del año para los zaragozanos. El cachirulo se ha convertido, por tanto, en un símbolo clave que los ciudadanos lucen con orgullo.
¿Cómo y cuándo se popularizó?
A pesar de que el cachirulo forma parte del traje tradicional aragonés desde hace siglos, su popularización como un símbolo masivo se produjo durante el siglo XX. Fue en las Fiestas del Pilar donde su uso comenzó a extenderse entre todas las generaciones.
Su popularidad parece que empieza en los años cincuenta, cuando Demetrio Galán Bergua creó la Asociación Amigos de la Jota, con el objetivo de reivindicar el baile regional; fundó la peña 'El Cachirulo', y para acceder se debía llevar puesto el pañuelo rojo y negro. Por lo que los zaragozanos comenzaron a llevarlo y se popularizó.
A día de hoy, el cachirulo es uno de los elementos más característicos de las Fiestas del Pilar. Durante las fiestas, es común ver a personas de todas las edades, desde niños hasta ancianos, luciendo este pañuelo con orgullo.
