Más de 30.000 personas han abarrotado la Plaza del Pilar este 3 de octubre, según el sindicato, en la manifestación por la vivienda.
Desde delegación, no obstante, hablan de 5.000 vecinos.
El Sindicato de Inquilinas ha convocado la marcha en toda España, y en la capital aragonesa ha tenido una gran respuesta.
Manifestación por la vivienda en la Plaza del Pilar.
Familias, mayores, pero sobre todo jóvenes han apoyado la protesta que tiene por lema: "Rentistas culpables, gobiernos responsables".
Durante dos horas la fila de manifestantes han recorrido las calles de la ciudad para terminar en la Delegación de Gobierno, llenando la plaza del Pilar.
Gritos, pitidos y cánticos se han sucedido en la tarde del sábado.
"Hace falta ya una huelga general", han manifestado las responsables del sindicato.
El viernes se tumbaron los dos decretos sobre la vivienda en el Congreso de los diputados, y la respuesta social ha sido masiva en diferentes puntos del país.
"El viernes vimos muy claro para quien gobiernan, para los rentistas y para los empresarios", han criticado.
"La vivienda es solo la punta, en realidad esta movilización es muestra del hartazgo de la clase trabajadora", han manifestado.
Han pasado solo unos días desde el desahucio de Maricarmen, la "gota que ha colmado el vaso".
La propuesta del PSOE y de SUMAR eran "solo unos parches" que no solucionan "la grave situación que sufren los trabajadores".
A grito de traidores, han reconocido "que no engañan a nadie". Que todos "son unos perros" y "que solo la clase trabajadora unida va a poder acabar con el negocio de la vivienda".
Los políticos aragoneses también han sido criticados y han pedido que "se fueran Azcón y Chueca de Aragón".
Han nombrado con orgullo que se han podido paralizar algunos desahucios en Zaragoza como el de Esmeralda o el de Keyla.
Durante la lectura del manifiesto han criticado que "este sistema capitalista convierte en mercancía todo lo que toca".
"Queda mucho camino por recorrer, hay mucho trabajo, esto no termina aquí, vamos hacia una huelga", han anunciado.
"Lo que pasó ayer no puede ser motivo de desesperanza", se han referido a los decretos que no salieron adelante.
La concentración se ha dispersado en torno a las 21.00. Tres horas de marcha y manifestación que ponen de relieve "el hartazgo de la clase obrera".
