El cambio climático y la Zona de Baja Emisiones vuelven a situarse en el centro del debate político en el Ayuntamiento de Zaragoza.
Lo hacen tras un verano marcado por las altas temperaturas y los incendios en la Comunidad.
En este sentido, el grupo municipal socialista ha cuestionado las medidas que está llevando a cabo el Gobierno de Natalia Chueca para hacer frente a esta problemática.
Así lo ha destacado el concejal socialista, Chema Giral, "desde que Natalia Chueca fue elegida alcaldesa, no ha llevado a cabo ninguna intervención ni ninguna notación a este respecto".
Además, Giral ha expresado que "mientras se vive el verano más caluroso de la historia, Natalia Chueca se apoya en un partido político que es negacionista del cambio climático".
"Ninguna medida"
Giral también ha argumentado que algunas actuaciones que se están llevando a cabo en Zaragoza, van en sentido contrario a la adaptación de la ciudad al cambio climático.
En este contexto, lo ha ejemplificado con "la tala sistemática del arbolado que se está produciendo en las calles" así como "la operación asfalto" o "la creación de diseños urbanísticos poco sostenibles como la plaza San Miguel".
Frente a estas actuaciones, Giral ha defendido la necesidad de impulsar medidas que contribuyan a reducir la contaminación.
Para ello, ha asegurado que "este Ayuntamiento dispone de una normativa estatal y de una ordenanza municipal de la Zona de Bajas Emisiones que contribuiría a reducir la contaminación".
Sin embargo, el concejal socialista ha señalado que pese a contar con esa ordenanza, "el Partido Popular y Vox están mareando a los ciudadanos en torno a la Zona de Bajas Emisiones".
El socialista ha criticado que ambos partidos hayan planteado modificaciones de la ordenanza tanto de cara a los presupuestos de 2026 como nuevamente para los de 2027, algo que, a su juicio, "genera incertidumbre y desvía el foco de las medidas necesarias" para hacer frente a los problemas reales de la ciudad.
En este contexto, Giral ha concluido en que tanto PP como Vox están haciendo "un ejercicio de teatro, de opereta, que no contribuye a lo que debería ser un Ayuntamiento serio".
