Zaragoza
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El PSOE tiene dos meses para encontrar al candidato que se enfrentará a Natalia Chueca (PP) en las elecciones municipales de 2027.

Todas las miradas están puestas en la actual portavoz, Lola Ranera, y el delegado del Gobierno, Fernando Beltrán. Su nombre lleva sonando meses como cabeza de cartel, pero por ahora todo son rumores.

¿Quién será entonces el candidato socialista? La respuesta podría ser más sencilla de lo que parece: ninguno de los dos.

El PSOE estaría barajando apostar por un candidato de consenso que evite unas primarias a cara de perro en la capital; un mirlo blanco, pero no como los de antaño, sino una persona que no haya pisado callos y esté bien vista tanto por el mayoritario sector sanchista como por los afines a la voz propia que representaba Javier Lambán.

Es decir, ningún candidato orgánico.

Esto dejaría fuera de las quinielas a los diez concejales actuales.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL, la dirección autonómica, liderada por Pilar Alegría, tendría ya varios nombres a la cabeza, sin que de momento haya trascendido más información sobre su identidad o sus perfiles.

Unos y otros confían en que se llegará a un consenso, y aunque con el 'modelo PSOE' de primarias no se descarta que el elegido tenga rival, no contemplan que si hay acuerdo salte una segunda candidatura "seria" que le pueda hacer sombra.

Especialmente teniendo en cuenta que tendría que reunir 250 avales, una tarea nada sencilla con el 'aparato' en contra.

"Otra cosa es que alguien quiera hacerse de notar para conseguir un puesto en las listas", apuntan.

Aunque las aguas nunca han dejado de estar revueltas, los dos sectores coinciden en que "con la que está cayendo con Ceuta" conviene no 'dar la nota' y centrarse en lo que verdaderamente importa: mostrar una imagen de unidad e ir todos a una para señalar las 'costuras' de la 'era Chueca'.

En otras elecciones, cuando se hablaba de un mirlo blanco se pensaba en una figura conocida y apreciada por la sociedad que fuera capaz de movilizar a los votantes.

Históricamente, la universidad y el mundo de la cultura han sido 'cantera de mirlos', pero de cara a 2027 no se está pensando tanto en eso sino en alguien que, estando afiliado, no genere rechazo en ninguno de los sectores.

Como ejemplo ponen la propia carrera por la sucesión de Javier Lambán, de la que se terminó retirando Darío Villagrasa, y, sobre todo, la elección consensuada de Teresa Ladrero como relevo de Juan Antonio Sánchez Quero al frente de PSOE-Zaragoza.

A los socialistas no les preocupa que el candidato o candidata sea menos conocido que Lola Ranera, que en el último barómetro municipal sacó un 4,11 sobre 10 en grado de conocimiento, 2,3 puntos por debajo de la alcaldesa.

"Hay tiempo. Una vez se sepa su nombre, los medios de comunicación y las redes harán el resto", resumen.

El problema es que el panorama actual no es precisamente el mejor para embarcarse en semejante 'aventura'.

Y más con una Natalia Chueca con las encuestas a favor para repetir en el cargo, ya sea con mayoría absoluta o con el apoyo de Vox.

Pros y contras

Esta semana, Ranera se ponía a disposición de su partido para ver qué proyecto necesita y cuáles son los perfiles más adecuados.

Aseguraba estar muy agradecida al PSOE, sin aclarar si aspira a repetir como candidata o si terminará dando un paso al lado.

Su principal ventaja es su conocimiento de la ciudad y el hecho de haberse convertido en la 'némesis' de Natalia Chueca, con críticas constantes a la "opacidad" de la Nueva Romareda o a los "fracasos" y las dudas que han generado la renovación del Parque de Atracciones y proyectos como Giesa.

Es "la opción más fácil", según reconocen sus propios compañeros de filas.

¿Qué pesa en su contra? Principalmente, el "volantazo" que dio durante la sucesión de Javier Lambán, con un apoyo explícito a Pilar Alegría que decantó la balanza y desencantó a los afines al expresidente de Aragón.

En sus propias filas tampoco terminan de estar convencidos con su papel como líder de la oposición.

Una de las críticas más frecuentes que se hace al PSOE en el Ayuntamiento de Zaragoza es que ha estado más pendiente "de sus líos internos" que del estado de la ciudad.

Tanto es así que la propia regidora trata de meter el dedo en la llaga siempre que puede, con referencias constantes a la división del grupo.

Hay quien piensa que Ranera no se va a presentar, pero todo dependerá de si ese mirlo blanco termina haciendo 'acto de presencia'.

El delegado

En lo que respecta al delegado, el principal hándicap es precisamente ese: que es el delegado; el principal representante de Pedro Sánchez en Aragón.

Parte de sus compañeros creen que ponerlo como candidato haría que Natalia Chueca "tuviera la campaña hecha", pero otros destacan su templanza y su buen hacer en estos años.

"Es un buen tipo y está sobradamente preparado. Además, no tiene ese componente orgánico, pero el cargo pesa", explican.

Su tono moderado hace que muchos no lo vean en el Ayuntamiento, aunque a estas alturas, nadie se atreve a descartarlo como aspirante.

Primer paso, el martes

El calendario empezará a correr el próximo martes. Ese día habrá ejecutiva provincial, y de allí saldrá, previsiblemente, la fecha en la que se reunirá el comité provincial.

Ese órgano será el encargado de poner 'día y hora' a las primarias.

Si hubiera un nombre de consenso, la incógnita se despejará ya a finales de octubre, cuando se abrirá -y finalizará- el periodo de presentación de candidaturas.

Las obligadas primarias en la ciudad son el procedimiento más inmediato y, en estos momentos, el que más preocupa.

Sobre todo por la importancia que tendrá el resultado de la capital para retener la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), la única gran institución en la que gobiernan en Aragón tras el batacazo de las municipales de 2023.

La tarea, en todo caso, no terminará con la elección del candidato, ya que también tocará hacer listas.

Unos y otros esperan que, aquí también, haya consenso y todos queden contentos. Pero eso es de todo menos fácil y el PSOE ha demostrado que siempre que se habla de listas hay drama.

Por ello, no extraña que muchos pidan dejarse de "debates estériles" y ser conscientes de lo que realmente está en juego.

Optimismo pese a todo

Pese a ser conscientes de que el escenario nacional -marcado por la crisis de Ceuta y por escándalos de presunta corrupción como el de Zapatero y sus joyas sin origen-, no les favorece en nada, los socialistas consultados no pierden la esperanza.

Las últimas encuestas apuntan a caídas pronunciadas incluso en la Cataluña de Illa, pero hay motivos para creer.

A este respecto, recuerdan que en 2027 se pondrán en juego 33 puestos y no 31 por el aumento de población, y confían en amortiguar el golpe aunque sea a costa de 'comerse' o quitar representación a otros partidos a su izquierda.

Fundamentalmente, a Zaragoza en Común (ZEC).

En todo caso, hay muchos factores a tener en cuenta. Entre ellos, el 'efecto CHA'. La formación duplicó su representación en las Cortes de Aragón con Jorge Pueyo como candidato.

En el Ayuntamiento llevan años quedándose a las puertas de su anhelado regreso, y si los nacionalistas consiguieran llegar al 5% que exige la ley para volver a la plaza del Pilar, el tablero político de 2027 podría ser muy distinto al que se ha visto en los últimos cuatro años.