El festival Vive Latino ha cerrado su quinta edición en Zaragoza con cifras récord. El evento ha alcanzado por primera vez su aforo máximo, con 45.000 asistentes, después de agotar tanto los abonos como todas las entradas disponibles.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha hecho este domingo un balance "muy positivo" de una edición que, en su opinión, ha superado "todas las expectativas".
La regidora ha destacado especialmente la llegada de público de nuevas generaciones a un festival que, hasta ahora, había tenido un perfil más marcado.
"Hemos visto un Vive Latino donde han llegado nuevas generaciones de jóvenes", señalaba, destacando que el cartel de esta quinta edición ha permitido reunir a públicos de diferentes edades y favorecer la convivencia entre ellos.
"Es un festival multigeneracional", ha resumido Chueca, que considera que el éxito de convocatoria demuestra que el evento está ya plenamente consolidado.
El lleno registrado este año gracias a artistas como Loquillo, Rigoberta Bandini, Amaia, Guitarricadelafuente o Siloé supone un salto respecto a las anteriores ediciones y, según la alcaldesa, abre la puerta a que el festival pueda seguir creciendo.
El impacto ha ido mucho más allá del recinto Expo. El Ayuntamiento destaca la llegada de visitantes procedentes de otras comunidades y del extranjero, con una ocupación hotelera que ha superado el 80% y que, según Chueca, ha alcanzado los niveles más elevados de las cinco ediciones.
8 millones de impacto
Aunque todavía es pronto para disponer de un cálculo definitivo, la alcaldesa estima que el impacto económico del Vive Latino podría rondar este año los 8 millones de euros, por encima de los casi siete millones contabilizados en la edición anterior.
"Este año será superior a los 7 millones de euros", ha asegurado Chueca, que ha vinculado el incremento a la combinación de factores como el lleno absoluto del festival, la mayor presencia de visitantes y el aumento de la ocupación hotelera.
No obstante, hay efectos que no se pueden cuantificar directamente en términos económicos. En este sentido, ha destacado la capacidad del festival para proyectar la imagen de Zaragoza fuera de Aragón y de España.
Para ella, esa promoción constituye un "valor intangible" que no queda reflejado en las cifras de impacto económico.
Otro de los aspectos que ha destacado Chueca ha sido la ausencia de incidencias.
