Zaragoza se derrite. La ola de calor ha disparado el mercurio de los termómetros hasta los 43 grados estos días en la capital aragonesa, dejando ya imágenes de ciudadanos abanicándose o cobijándose en el primer punto de sombra que encuentran.
La prueba del intenso calor que se sufre en la ciudad son las terrazas vacías en la mayoría de bares de la ciudad, a excepción de las primeras horas de la mañana cuando el ambiente se refresca un poco.
"No se sienta en la terraza ni Dios", asegura Alejandro, encargado de Cafetería Las Vegas. Su local tiene velador en pleno paseo de la Independencia, pero confirma que "con el calor que hace el que se quede fuera se asfixia, no se puede estar".
Y, pese a que muchos son los que "entran dentro a refugiarse con el aire", la falta de demanda en la terraza "decae mucho el movimiento del bar".
Dice que, ya de por sí el verano "es una temporada complicada" para servir fuera, aunque en días de menos calor "la gente suele venir más temprano y se sienta fuera sin problema". En semanas como esta, en cambio, "el movimiento no mejora hasta casi entrada la noche, cuando el sol ya ha bajado".
Todo esto implica pérdidas. "Las ventas bajan un 40%, la terraza, si tienes una buena, se nota mucho cuando no hay clientes", declara.
Motivo por el cual, en el establecimiento están planteándose tomar medidas para mejorar y adaptar las instalaciones exteriores del bar a las altas temperaturas. "Hemos pensado poner sombrillas, estamos esperando la licencia de los veladores para ponerlas. También queremos poner una parte que sea cerrada, con aire y difusores de agua para refrescar el ambiente", explica.
"Nadie es capaz de sentarse fuera"
En la cafetería Las Vegas no es en la única que han notado un descenso de clientes en sus terrazas. En Monumental Taberna, en la plaza de los Sitios, han observado que, desde inicios de semana, "no hay nadie que sea capaz de sentarse fuera".
En el propio establecimiento "no se atiende ya en terraza, por motivos de prevención ante las altas temperaturas". Así lo explica Laura Cámbora, camarera del local desde hace unos meses, quien señala que este mismo lunes "las mesas de fuera estuvieron toda la tarde desiertas".
Una situación extrema que supone "hacer unos 1.000 euros menos al día, aunque dentro el local se llene porque hay aire". Dice que se nota, sobre todo, durante los fines de semana. "Suelen ser días buenos y en los que, si en la terraza no hay clientes, la caja lo nota", insiste.
Desde la asociación de Empresarios de Cafés y Bares de Zaragoza señalan que, pese a lo que pueda parecer, en verano es "cuando menos se usa la terraza". El gerente de la asociación, Luis Femia, explica que el vacío en el exterior de los bares es "algo ordinario" durante el periodo estival y que "suele ser en la noche cuando más uso se hace de estas".
Eso sí, en periodos extraordinarios (como esta intensa ola de calor), ni siquiera la noche puede salvar estas instalaciones. "Aunque lo normal es que, de 14.00 a 20.00 las terrazas estén desiertas", asegura.
El gerente de Cafés y Bares señala además que cada terraza es un mundo. "Hay de todo. Por ejemplo, aquellas que están cerradas y tienen aire, que tienen más arbolado en la zona y más sombra o sombrillas y pulverizadores de agua, es más fácil que sí tengan clientes que las que están a pleno sol. Aunque cuando hace calor y, sobre todo, en las peores horas, nadie se sienta fuera. Son inutilizables", declara.
Protocolo ante el calor
Como en todos los oficios que se desarrollan al aire libre, en los bares con terrazas también tienen que hacer uso de un protocolo contra el calor en los días de altas temperaturas.
Femia explica que desde que hace unos meses se modificó a nivel estatal el acuerdo marco de hostelería, los locales tienen que tener en cuenta una serie de cuestiones a la hora de llevar terrazas. Aunque señala que cada establecimiento tiene su propio protocolo.
Eso sí, la norma general dice que es obligatorio "evitar el trabajo al aire libre y tener en cuenta la hidratación de los trabajadores".
Éxito en las piscinas
Donde sí se ha notado un aumento de ciudadanos es en las piscinas municipales. Ya desde este fin de semana, cuando las temperaturas empezaron a subir, estas instalaciones han registrado hasta más de 20.000 usos en una sola jornada. Concretamente, el pasado domingo, día previo al inicio de la ola de calor.
Este lunes, cuando las temperaturas comenzaron a rozar los 40 grados en la capital, también se ha notado una afluencia masiva en las piscinas para ser un día laboral. Hasta 15.766 bañistas, siendo la de La Granja la más frecuentada con 1.883 usos.
De cerca le siguen la del Actur, que rozó los 1.500 usuarios este lunes, y la de Salduba (con unos 1.141 usos). En el Alberto Maestro y Ciudad Jardín también se registraron más de 1.000 bañistas en el primer día de la ola de calor.
