El tiempo apremia para la alcaldesa de Zaragoza y los presupuestos de la ciudad. A 72 horas que se lleve a pleno las nuevas cuentas, Natalia Chueca quiere llegar a un acuerdo con Vox para "no paralizar" la capital aragonesa.
La regidora tiene claro que las líneas rojas en las negociaciones son las sanciones de la Zona de Bajas Emisiones que Vox pretende acabar con ellas. Chueca ha vuelto a reiterar que eso no va a ocurrir al no estar dispuesta a perder 22 millones de euros en ayudas para el transporte.
"Fuera de eso, si eso no es un obstáculo para Vox, las partidas están aceptadas, Vox ha reconocido que es el mejor presupuesto posible", ha declarado la regidora.
Así, las negociaciones se encuentran abiertas para llegar a un consenso. En esta línea y con las conversaciones sobre las sanciones de las Zonas de Bajas Emisiones, Chueca ha admitido que se han estudiado las opciones presentadas por Vox. Estas se centran en presentar una moratoria al Gobierno de España para parar las sanciones y vincular las sanciones a los puntos de mayor contaminación.
Ante esto, la alcaldesa ha insistido que se ha estudiado y "no son viables". Asimismo, Chueca ha puesto sobre la mesa otros casos como el de Valladolid que quiere traer a Zaragoza para llegar a un posible acuerdo con Vox.
Así parece que la regidora quiere replicar la situación de la ciudad vallisoletana donde el gobierno de la ciudad ha llegado a un acuerdo con Vox para aprobar los presupuestos sin perder el dinero de las ayudas al transporte.
"Han firmado que van a estudiar cómo encuentran una solución y mientras tanto siguen sancionando, sigue en vigor la Zona de Bajas Emisiones, no se ponen en riesgo las ayudas al transporte y tienen presupuestos. Esa misma solución que tienen en Valladolid la puedan aprobar en Zaragoza", ha explicado.
Más allá de la Zona de Bajas Emisiones, la alcaldesa se ha abierto a negociar en otros aspectos para "que no se bloquee el presupuesto y poder avanzar las obras y los proyectos maravillosos de la ciudad".
Además, ha rechazado una vinculación de la negativa de Vox a los presupuestos con las negociaciones que se puedan estar dando para cerrar un gobierno autonómico entre el Partido Popular de Jorge Azcón y Vox de Alejandro Nolasco.
La regidora sí que ha reconocido que tras la convocatoria de las elecciones "hubo un cambio que se podía haber subsanado las diferencias y se bloquearon": "El presupuesto estaba zanjado y listo para que se aprobara", ha admitido.
Ahora bien, en la actualidad ha descartado "injerencias" por parte del líder autonómico y ha vuelto a resaltar que se trata de "negociaciones independientes".
Por todo ello, ha incidido de nuevo que "sería una muy mala noticia que Vox rechazase los presupuestos de Zaragoza por algo más ideológico que de interés por los zaragozanos".
