Zaragoza
Publicada
Actualizada

La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Zaragoza es "una obligación nacional". Y, aunque la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, la considera "innecesaria" y "una barbaridad de Pedro Sánchez", es una ley que dice no poder incumplir porque "el riesgo es perder casi 23 millones de ayudas al transporte".

Por ello, y frente al primer 'no' de Vox a los presupuestos municipales para 2026 este pasado miércoles en la comisión extraordinaria de Hacienda, dice no tener otra opción que trazarla como una "línea roja" en la negociación con los de Abascal. Aunque las conversaciones y la mano de la regidora para poder llegar a un acuerdo siguen tendidas, sobre todo porque en tan solo una semana llegará la votación definitiva de las cuentas municipales.

Y, si para entonces sigue sin el apoyo de Vox, a Chueca no le quedará otra que usar la cuestión de confianza para poder sacar adelante los que considera "los mejores presupuestos de la historia de Zaragoza". El problema es que los de Julio Calvo en el Ayuntamiento de Zaragoza tienen muy claro que la ZBE también es para ellos una barrera a la hora de negociar, o un "escollo", como se refiere al problema la portavoz adjunta Eva Torres.

Vox exige que se elimine el régimen sancionador de la ZBE porque lo consideran "injusto", además de "discriminatorio", para aquellos ciudadanos que no pueden acceder al centro de la ciudad con su coche. Pero es que, además, tal y como lo ha declarado en innumerables ocasiones Torres, supone aceptar "un chantaje de Pedro Sánchez", algo que dice que el PP en Zaragoza está haciendo.

"No puedo correr el riesgo que plantean ahora mismo. Si no tuviésemos esas ayudas al transporte los zaragozanos pagarían un 40% más cada vez que usan el autobús o el tranvía", ha expuesto la alcaldesa, añadiendo que su deber es "intentar sacar los presupuestos y seguir trabajando en una negociación con Vox".

En cuanto al segundo escollo de Vox, con el que buscan reducir el organigrama del Ayuntamiento, Chueca ha dejado la puerta abierta a una conversación: "Todo se puede estudiar. Nosotros tampoco queremos cargar el Consistorio con más gasto del necesario. Tenemos ahí un objetivo compartido, que es hacer el Ayuntamiento lo más ágil y eficiente posible, podemos sentarnos a hablar sin problema".

Y, en caso de no llegar a un acuerdo, ha confirmado que "no habrá más remedio que presentar la moción de confianza", asegurando que no es la solución que desea porque supondría retrasar otro mes el presupuesto.