Algunas familias de los alumnos del CEIP Peñaflor de Gállego en Zaragoza han entrado este viernes por la mañana a la cocina del centro a preparar la comida para los alumnos como protesta ante la falta de comedor que llevan años reclamando.
Victoria es una de las madres que ha decidido "invadir" este espacio al llegar a una situación "límite". Así, asegura que ha sido una acción que se ha realizado ahora, pero que podría haber sido hace tiempo: "No podemos más y estamos hasta las narices de tener que estar todos los días haciendo los táper", ha declarado.
Por este motivo, lejos de ser una mañana habitual, algunos padres han preparado macarrones y verduras para unos 100 alumnos en este colegio. "En vez de hacerlo en casa, lo hacemos aquí", ha dicho.
De este modo, el alumnado no ha tenido que traer su comida por primera vez. Y es que se trata de un edificio que lleva dos años construido y en el que la cocina "está lista", con la inspección de Sanidad pasada, desde antes del inicio de curso.
Así lo cuentan desde CGT Enseñanza, que exigen a la consejera que "ponga en marcha" la cocina in situ de este centro. "La situación no puede alargarse más", han declarado.
"Situación prolongada e inaceptable"
En esta misma línea, las familias y la comunidad educativa de este colegio, representadas por la Asociación de Familias de Alumnos (AFA) de Peñaflor, han trasladado a la administración su protesta y reivindicación por "la situación prolongada e inaceptable de no apertura del comedor escolar del centro".
Para ellas, no contar con un comedor público, aseguran desde el AFA, "es una excepción injustificada dentro del municipio de Zaragoza". Además, subrayan que todos estos años se han visto obligados a "autoorganizar y autofinanciar soluciones provisionales", asumiendo responsabilidades que corresponden a la Administración Educativa.
Y es que, a pesar de las múltiples reclamaciones realizadas por las familias, la dirección del centro y la Alcaldía del Barrio, así como de las promesas reiteradas por parte del Departamento de Educación, "la realidad es que el comedor sigue sin estar operativo".
De hecho, en enero de 2026, afirman, se les aseguró que el servicio estaría en funcionamiento: "Es un compromiso que no se ha cumplido y no han dado una explicación clara", han enfatizado.
Es más, desde el AFA aseguran que la información que les ha llegado de la apertura del comedor está pendiente de inspecciones técnicas, sin que exista un calendario definido ni una fecha concreta de puesta en marcha.
"Consideramos que esta justificación, tras tantos años de retrasos, resulta insuficiente e inadmisible, ya que los trámites técnicos son previsibles y deben ser planificados con antelación", han afirmado.
En definitiva, la asociación exige cuatro puntos clave: información clara de por qué este comedor no está incluido en los presupuestos vigentes y en los pliegos de 2026; un calendario para la finalización de las inspecciones técnicas; una fecha de apertura definitiva y medidas que garanticen un servicio mientras no se produzca la apertura.
Toda una situación que lo único que genera es "un grave perjuicio para las familias", dificultando la conciliación laboral y familiar. Por ello, las familias de Peñaflor de Gállego "no aceptan más promesas incumplidas ni nuevos aplazamientos indefinidos".
Victoria una de las madres de los alumnos del CEIP Florencio Jardiel de Peñaflor de Gállego.
Porque, para ellos, el comedor escolar "no es un privilegio, sino un servicio educativo básico y un derecho" que lleva negándose desde hace años.
"Apertura en septiembre"
Por otro lado, desde fuentes de Educación del Gobierno de Aragón aseguran que "ocupar la cocina y cocinar allí es muy grave", porque además del uso de instalaciones públicas sin permiso, también está la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria.
Asimismo, explican que este lunes se reunirá el director del Servicio provincial con la directora del centro y el AFA. De hecho, señalan que el tiempo de espera es porque ninguna administración educativa les ha atendido antes, algo que va a cambiar con el actual Ayuntamiento de Zaragoza.
"Les ha facilitado el espacio, y a este Departamento, que les ha equipado la cocina, con una inversión cercana a los 60.000 euros. Y el curso que viene van a tener el servicio", han afirmado. Además, aseguran, el hecho de que sea una cocina in situ "lleva su tiempo de contratación".
Por último, "se trata de un proceso que requiere tiempo", ya que las instalaciones han tenido que pasar sus correspondientes inspecciones. Sin embargo, tanto la alcaldesa como el centro educativo, dicen, son conocedores de que se va a licitar la gestión para su entrada en servicio en septiembre.
