Jaume Folch, influencer barcelonés, es "un chico nuevo en Zaragoza". Hace poco que se mudó a la capital, donde ha encontrado un piso en un edificio que parece haberle conquistado. Tanto, que no ha dudado en hacer un vídeo para sus redes sociales donde muestra "cómo es vivir en los pisos más nuevos de la ciudad".
Cuenta que este tiene una fachada que es "una maravilla", "frase motivadora" para entrar a la comunidad y una piscina panorámica, "primordial para aguantar los 40 grados de calor en verano". Son algunas de las ventajas que el joven ha encontrado en la nueva promoción de viviendas en Paseo María Agustín, 40-50. En total, el edificio tiene 114 viviendas de 2, 3 y 4 dormitorios, áticos en planta y áticos-dúplex con espectaculares terrazas.
Pero si hay algo que destaca es la planta superior del edificio, donde los vecinos pueden disfrutar de una amplia cubierta donde se encuentra la piscina, una zona de gimnasio (que como bien destaca el influencer, "aún no está equipada") y un gran solárium de uso común. Aunque lo más espectacular, si cabe, son las vistas desde la terraza.
De hecho, el propio Folch lo destaca: "Una de las cosas más bonitas son las vistas al Pilar". Y, además de todo esto, las viviendas están dotadas de la última tecnología en calefacción y climatización logrando así la máxima eficiencia energética.
Todavía quedan algunos pisos a la venta con 3 y 4 habitaciones, según se señala en el portal inmobiliario de Idealista. Eso sí, aunque las ventajas y el confort que ofrece el edificio son de ensueño, no se puede negar que los precios no se ajustan a cualquier bolsillo.
Lo más económico a la venta es un piso de 138 metros cuadrados, con cuatro habitaciones y terraza exterior que alcanza los 456.500 euros. Aunque por un poco más, 467.500 euros, se venden tres áticos con 3 dormitorios. El más exclusivo a la venta es un ático dúplex con tres dormitorios y 212 metros cuadrados, pero cuesta la friolera de 605.000 euros.
Polémicas
Como suele ocurrir cuando un vídeo se hace viral, los comentarios suelen ser tanto buenos como malos. Algunos incluso revierten sin quererlo en polémicas que, en su día, dieron para mucho, como el lío que se generó por la muralla (una parte de esta aún se conserva en la entrada del edificio).
"Para construir ese edificio derribaron la mayor parte del muro del antiguo Cuartel de Caballería de Zaragoza, del siglo XVIII. Destruir el patrimonio de todos, para hacer viviendas de 'lujo' de dudoso gusto a las que la mayor parte de la población de Zaragoza no puede acceder", expone uno de los usuarios en el video de Instagram.
