Zaragoza
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Ya sea por el cierzo o la lluvia, que no ha dado tregua desde hace ya muchos días en Zaragoza, algunas vides del 'viñedo' de Macanaz no han conseguido arraigarse en la capital de Aragón. Concretamente, varias de la Denominación de Origen de Cariñena, que serán que ser repuestas este mes.

Eso sí, desde el área del Medioambiente niegan "rotundamente" que lo sucedido a estos ejemplares haya sido debido a un mal cuidado. Es más, aseguran que hace tan solo unos días "los técnicos podaron las cepas junto a los ingenieros agrónomos de Borja".

El Jardín de la Garnacha de Zaragoza se plantó hace un año en el parque de Macanaz. Más de 120 vides, procedentes de las tres Denominaciones de Origen (D.O.) de la provincia, dieron forma al pequeño viñedo de la ciudad. De estos, solo una pequeña parte de los procedentes de Cariñena son los que no han terminado de asentarse a la capital aragonesa.

Aunque, desde el barrio de El Rabal, los vecinos sí señalan "una gran falta de cuidados en el jardín". Así lo asegura a este diario el presidente de la asociación de vecinos Tío Jorge, Rafael Tejedor, quien dice que "desde el mes de octubre" han observado que el viñedo "está sin labrar, lleno de hierbas y con mogollón de hojas que tapan prácticamente algunas cepas".

En este sentido, traslada que los vecinos "están preocupados por si este año va a haber cosecha o si se la van a comer otra vez los pájaros", como asegura que sucedió en la temporada pasada. Ha reprochado también que las vides "estén tan mal conservadas cuando se invirtieron 34.000 euros en su plantación" y que, además, "estas quitan un buen espacio al parque que podría utilizarse para otras cosas".

Por su parte, desde el Consistorio insisten en que el jardín de la Garnacha "está bien atendido" y que, de hecho, las cepas se podaron hace cuestión de unos días "bajo la supervisión de ingenieros especializados". En cuanto a la acumulación de hojas, recuerdan que durante las últimas semanas el cierzo, las lluvias y las temperaturas han provocado la caída de estas en toda la ciudad.

La plantación de las vides

Las 129 vides que conforman el jardín cuentan con 44 cepas de la D.O de Calatayud; 37 de D.O de Cariñena y 48 de D.O de Campo de Borja, en una superficie total de 820 metros cuadrados. Para su plantación se siguió un cuidadoso procedimiento de renaturalización, para mantener en todo momento el buen estado de las vides. Para ello, y siguiendo las indicaciones de los ingenieros agrónomos de las tres Denominaciones, se colocaron a una distancia de 2,4 metros con líneas separadas con la misma distancia (2,4) en disposición 'al tresbolillo'.

Para cada plantación, se hizo un hoyo de un tamaño superior a los cepellones obtenidos, para poder descompactar la tierra donde se produce el desarrollo radicular que facilita el arraigo de las plantaciones. Además, con el objetivo de oxigenar el terreno, se realizó un subsolado previo a una profundidad de entre 30 y 40 centímetros, retirando previamente la capa superficial de césped. Al mismo tiempo, se aplicó un un sustrato compuesto por un 35% de tierra vegetal, un 30% de arena de sílice y un 35 % de turba, mezclándolo con la tierra extraída.

Para estimular y garantizar el correcto enraizamiento, se añadieron aminoácidos para nutrir las raíces. Una vez finalizados estos trabajos, se llevó a cabo el acabado superficial, algo que se hará con terreno característico de cada Denominación de Origen, es decir con esquistos rojizos de Tabuenca, piedras de Cariñena y sustrato de cultivo de las viñas de la zona de Calatayud.

Por último, se colocaron rosales para marcar la presencia de plagas de hongos como oidio, siguiendo el procedimiento tradicional y se instaló riego por goteo para suministrar la hidratación necesaria en los periodos estivales. Además, se instaló una valla perimetral ligera de 130 metros para proteger a las vides.