Zaragoza
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Los zaragozanos son muy defensores de lo suyo. De su Virgen del Pilar, de sus tradiciones, y como no, también de su patrón, San Valero. Así pues, como cada 29 de enero, la ciudad se vuelca para celebrar un día muy especial, marcado por el roscón, la música y el ambiente festivo.

La previsión meteorológica no ha frenado a los zaragozanos a salir de sus casas al punto de la mañana camino de la plaza del Pilar, epicentro de los actos. Eso sí, lo hacían con el paraguas en mano.

Antes de las 10.00, el corazón de Zaragoza estaba ya lleno de gente. Tanto niños como mayores, ya que las actividades satisfacen a todas las edades y gustos.

Las filas eran protagonistas. Las había para conseguir un trozo de roscón y chocolate o para visitar el Ayuntamiento de Zaragoza, que abría sus puertas al público durante la jornada, hasta las 20.00. También La Seo o los museos municipales habilitaban visitas gratuitas.

Desde las 9.00, tres mujeres esperaban a las puertas de la Casa Consistorial (abría a las 10.00). “Es la primera vez que entro”, confesaba una de ellas. “Yo estuve ya otro 29 de enero”, añadía una de sus acompañantes.

Primeras en la fila para entrar al Ayuntamiento. E.E.

Un poco más atrás en la fila se encontraba un grupo que repetía su visita. En su caso, habían llegado pronto para poder ir después al resto de museos. “Vamos a estar toda la mañana dando vueltas”, aseguraban.

Y aunque justo a las 10 empezaban a caer algunas gotas de lluvia, nadie se movía de su sitio, de hecho, cada vez las filas eran más largas. Nada que un paraguas no pudiera arreglar. Así lo explicaba un voluntario de Zaragoza: “La lluvia durará poco, esto casi no moja, no impide a la gente salir”.

Sin duda, uno de los monumentos que más público recibe cada año durante San Valero es La Seo. Allí había menos fila, al menos al inicio de la mañana, pero el flujo de gente era continuo. “No lo había visto nunca. Me ha encantado”, decía con entusiasmo una joven a la salida.

Lola Ranera y algunos pequeños colaboran en la bandera floral.

Pero, si hay algo realmente característico del patrón de Zaragoza, eso es el roscón. Miles de zaragozanos aprovechaban para coger un trozo y los primeros se refugiaban de la lluvia debajo de los porches de la plaza.

Marisa y Pilar reconocían que para ellas ya era una tradición y que la lluvia no era un impedimento para ellas. “Después daremos un paseo e iremos a comer a casa. Hay mucha fila para ver el Ayuntamiento o los museos, ya los hemos visto otros años”, explicaban.

Los más pequeños

“Es un día muy bonito, está infravalorado”, afirmaba una madre junto a sus hijos. “Para ellos hay muchas actividades, no les gusta ver museos, pero les encantan los cabezudos”, manifestaba.

Una de las tradiciones es la bandera floral de Zaragoza formada por miles de claveles rojos y de ocho metros de largo, de la que pueden ser parte todos los zaragozanos. Sobre todo los más pequeños eran los interesados. Esta se monta con la colaboración de la Asociación de Floristas de Aragón y participan los miembros de la Corporación municipal.

El cielo daba tregua e incluso se vislumbraba algún rayo de sol cuando a las 11.00 salía la comparsa de gigantes y cabezudos o el León Garganchón.

La comparsa, junto con la charanga, salía desde el Ayuntamiento y ha recorrido desde la plaza del Pilar el entorno del Casco Histórico (Don Jaime I, calle Manifestación, Alfonso I y Plaza del Pilar) haciendo disfrutar al público infantil y familiar.

Filas en la plaza del Pilar.

Muchos niños aprovechaban los descansos para fotografiarse con ellos. Algún despistado lo hacía sin saber muy bien quiénes eran. Entre los gigantes, llamaba la atención el de Goya. “Anda, es Goya”, se sorprendían unos asistentes.

Por supuesto, el Tragachicos (en la plaza de Salamero) y el León Garganchón son protagonistas cada vez que se instalan en las calles. Los pequeños se armaban de valentía para tirarse y, aunque alguno tenía algo de miedo, acababa con ganas de repetir.

La música también ha estado presente, con la actuación de la banda de Casetas o las jotas en el escenario de la Fuente de la Hispanidad.

“Celebrar juntos”

El presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha estado presente en el pistoletazo de salida de los actos de esta jornada. Encantado de vivir el patrón de Zaragoza, ha señalado que en San Valero se celebra “lo que hemos sido, lo que somos y lo que queremos ser”.

“Los zaragozanos somos gente que nos gusta celebrar en la calle, que nos gusta compartir hoy un roscón y que no queremos ser más que nadie, pero que tampoco estamos dispuestos a que se nos trate diferente que a nadie. Yo creo que si Zaragoza se caracteriza por algo es por ser la capital de Aragón y porque nos gusta celebrar juntos, porque nos gusta cuidarnos los unos a los otros”, ha defendido Azcón.

La alcaldesa de Zaragoza durante las visitas al Ayuntamiento. Toni Galán Ayuntamiento de Zaragoza

Por su parte, la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha recordado que “por primera vez” se han organizado cinco días de actos festivos en las plazas y calles de la ciudad, para que todas las personas de todos los públicos “puedan disfrutar”.

“Un patrón que tiene tantos siglos de historia tenía que tener unos actos importantes, conmemorativos, más allá de los actos que siempre se habían celebrado”, ha concretado la alcaldesa.