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El primer Pleno municipal de este 2026 ha comenzado guardando un minuto de silencio por las víctimas de la tragedia ferroviaria en Adamuz (Córdoba), que se cobró la vida de 45 personas.

Los concejales y el personal asistente presente en el salón de plenos del Ayuntamiento se han puesto en pie, mostrando su respeto hacia las víctimas producidas en el accidente ferroviario entre un tren Iryio (que iba dirección Madrid) y un Alvia (dirección Almería), el pasado 18 de enero.

Tan solo dos días después, el desprendimiento de un muro en la AP-7 sobre las vías del Rodalíes, en Gelida, provocó otra tragedia donde hubo 40 heridos (5 de ellos de gravedad) y una víctima mortal, el maquinista en prácticas.

La investigación de lo ocurrido en Adamuz apunta ya a que la causa puede ser la soldadura entre un tramo de vía renovada y otro antiguo.

Retrasos en Zaragoza

Desde lo sucedido hace ya 10 días en Adamuz, la Alta Velocidad vive una crisis que ha provocado retrasos de hasta más de una hora en la estación de Delicias, en Zaragoza. El panorama que se vivía este martes en la estación era desolador. Las pantallas que anunciaban las llegadas y salidas desde la estación Intermodal seguían plagadas de números rojos. Prácticamente ningún trayecto se libraba de los retrasos.

El Iryo que tendría que haber llegado a las 18.40 desde Atocha no lo hizo hasta pasadas las 20.40, mientras que el AVE de Barcelona Sants de las 19.42 había cambiado su previsión a las 21.12.

Con las salidas, más de lo mismo. El tren que debería haber salido a las 18.41 hacia Barcelona se atrasó dos horas, el de las 19.26 cambió su salida a las 21.09 y el programado para las 20.17 a Atocha no tenía previsto salir hasta las 21.01, por citar varios ejemplos. Una situación ante la que los usuarios hacían frente desde las salas de espera o dando paseos por la estación.