Goteras, cristales rotos, falta de luz y una "muy mala señalización". Todos estos desperfectos son los que, según advierten desde el grupo municipal de Vox, convierten la estación de Miraflores de Zaragoza en una zona "fantasma". Además de los ya señalados, varios son los signos que señalan un "grave" abandono de la infraestructura, "tanto de su interior como de su entorno", que han convertido a uno de los grandes polos de crecimiento residencial en un espacio "inseguro para los ciudadanos".
Así lo asegura a este diario el portavoz del grupo, Julio Calvo, quien plantea que -pese a que la infraestructura en sí depende del Ejecutivo Central- el Ayuntamiento "debería llevar a cabo una serie de trabajos para mejorar la situación exterior de la estación". Se refiere así a la zona del parking, que asegura que se encuentra "llena de baches" y que "durante los días de lluvia se vuelve inaccesible".
"Es un lugar donde confluyen servicios de cercanías, regionales y media distancia y, a pesar de ello, su estado actual es de una degradación absolutamente impresentable", apunta el edil. Expone que los usuarios "llevan años denunciando una accesibilidad deficiente y una iluminación nocturna tan escasa que convierten su entorno en un espacio particularmente inseguro".
Además de la mejora del entorno, que consideran como "prioritaria", desde Vox harán llegar la propuesta este jueves al Pleno del Consistorio mediante una moción en la que también pretenden instar al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible -y específicamente a ADIF- a la reparación de todas las deficiencias que presenta la estación. Y es que a todos los problemas que sufren los ciudadanos en el exterior, en cuanto a la situación del aparcamiento y de la iluminación, se suman "las evidentes deficiencias técnicas en la señalización de los andenes y en los sistemas de información", que califica de "impropios" en una estación de ferrocarril moderna.
Reclama que incluso "hay goteras dentro de la propia estación", un problema que se incrementa en semanas lluviosas como las que atraviesa la capital aragonesa estos días.
Y todo ello, reclaman desde el partido, se ha visto agravado por otros factores externos que han profundizado el deterioro. En primer lugar, apuntan al impacto de las pasadas obras de la prolongación de la avenida Tenor Fleta. De hecho, según señalan desde el grupo, diversas denuncias acumuladas señalan que los trabajos "causaron graves desperfectos estructurales en la propia estación".
Las goteras del interior de la estación, señalizadas por un cartel.
Otro de los motivos que han llevado a un incremento del deterioro en la estación, según Vox, es el "cuello de botella" ferroviario que se produce en el túnel que atraviesa Zaragoza. Un punto que definen como "crítico", puesto que"la vía única en ancho ibérico y ancho estándar estrangula el crecimiento de la red", explica Calvo. "La estación de Miraflores sufre directamente las consecuencias de esta falta de capacidad para absorber el incremento previsto de circulaciones", declaran en la moción que defenderán este miércoles en el salón de Plenos.
En este punto, Calvo recuerda que el Gobierno Central formalizó un contrato público para el estudio de la Red Arterial Ferroviaria de Zaragoza, que principalmente analizaba este túnel. "Llevamos esperando los resultados desde mediados de 2025 y todavía no tenemos una respuesta, pese a que se trata de un análisis bastante interesante para la capital", lamenta el portavoz de Vox en el Consistorio zaragozano.
El aparcamiento exterior.
Hecho que le lleva a denunciar, una vez más, la "opacidad absoluta por parte del Ministerio de Transportes sobre los resultados y las soluciones para este tramo urbano".
Además, Calvo asegura que el entorno de la estación de Miraflores está llamado a ser "uno de los grandes polos de crecimiento residencial en Zaragoza". Así, señala que ya hay grandes proyectos de viviendas previstos, como los que se están levantando junto al pabellón Príncipe Felipe.
"Ese desarrollo urbanístico incrementará con toda seguridad los usos de la estación, cuyo entorno e instalaciones deberán ser remodelados para prestar un servicio satisfactorio, que ahora no está en condiciones de prestar. Hoy día es un recinto vandalizado y oscuro, con unos accesos absolutamente inapropiados y deficientemente señalizados", se denuncia en el escrito. Una "pasividad" de las Instituciones que apuntan como responsables que "resulta clamorosa y contrasta con iniciativas como la de Huesca, donde se ha logrado una amplia cohesión social y técnica para defender sus infraestructuras y conexiones ferroviarias de proximidad".
