Zaragoza participa en un proyecto europeo para mejorar la movilidad y seguridad de los tranvías. Entre el 14 y 16 de enero, dos tranvías, sin pasajeros, contarán con sistemas de medición de movimientos y distancias; así como un conductor que llevará una serie de elementos para medir su atención.
Así lo ha explicado este miércoles la concejala de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, quien ha visitado las cocheras de los tranvías, justo antes del arranque de las primeras pruebas. "Es un servicio de tranvías entre los más avanzados del panorama mundial", afirmaba.
Y es que para analizar los resultados, los investigadores del University College of London van a trabajar conjuntamente con los conductores, analizando su tiempo de respuesta con el sistema gracias a un casco que mide su actividad cerebral durante la conducción.
De este modo, las pruebas consistirán en medir sus reacciones durante los trayectos que realice el tranvía. Se contará también con otros elementos, como unas gafas con movimiento ocular y cámara frontal, para analizar patrones como el ritmo cardiaco, el sudor en las manos, la atención o el nivel de estrés.
Asimismo, los científicos entrevistarán a los conductores para determinar la efectividad del sistema.
Además, el tranvía contará con cámaras que analizan la parte frontal de los vehículos, con un panel que avisa al conductor en caso de que exista algún obstáculo. Estos avisos contemplan la velocidad de aproximación, avisando acústicamente en el momento que se considere necesario y elevando así la atención del conductor.
Por lo tanto, el objetivo es que en el futuro se analicen los resultados para mejorar la movilidad en la ciudad, que el tranvía pueda ser un transporte más seguro y, asimismo, comprender los posibles miedos del conductor.
Proyecto Europeo
Zaragoza es una de las tres ciudades seleccionadas junto a Lisboa y Amberes para el desarrollo de este proyecto piloto europeo financiado por el European Institute of Technology (EIT), dependiente de la Comisión Europea, con el fin de desarrollar ayudas a la conducción (ADAS), que faciliten la labor de los conductores y que mejoren la seguridad en los desplazamientos.
En el proyecto, que lleva por título Arise, también han participado la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y el University College of London (UCL); así como el instituto de investigación Carnet, dependiente de la UPC; la empresa tecnológica belga OTIV y el fabricante ferroviario CAF.
Los resultados reunirán los datos obtenidos en estas tres ciudades, así como las opiniones anónimas de los conductores, se publicarán a lo largo de este mismo año.
En una segunda fase, el proyecto continuará con nuevas funcionalidades en los tranvías de Barcelona y Utrecht.
Con esta iniciativa, Zaragoza se sitúa a la vanguardia de la innovación tecnológica en materia de seguridad en tranvías.
