Zaragoza
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El pasado fin de semana fue todo un calvario para los habitantes de Chimillas, un pequeño pueblo de 400 habitantes ubicado a unos tres kilómetros de Huesca. Desde el viernes hasta el lunes por la noche los vecinos sufrieron continuos cortes de luz y bajadas de tensión que es, según declaran a este diario, "un problema recurrente cuando hace viento o llueve".

"Cada vez que hay tormenta ya nos ponemos a temblar. Llevamos años viviendo cortes de luz constantes cuando se dan este tipo de situaciones. Raro es el día que no tenemos problemas", asegura a este diario uno de los vecinos. Detalla que, durante todo el fin de semana, han sufrido "unos 30 cortes de luz" y que "los electrodomésticos de las casas han estado locos" porque estos se producían en pequeños periodos de tiempo.

De hecho, según ha podido comprobar este diario, muchos de los cortes se produjeron con escasos minutos de diferencia. Por ejemplo, el viernes a las 23.22 se produjo el primer apagón y en cuestión de 25 minutos (a las 23.47 llegó el siguiente).

La mayoría fueron "cortes de pocos minutos", asegura a este diario el alcalde del municipio, Miguel Ángel Torres. Añade, eso sí, que el último que se produjo en la noche del lunes "duró 90 minutos".

Desde Endesa confirman que las incidencias en la red de distribución estuvieron relacionadas con el temporal de viento, "que provocó caídas de ramas y árboles sobre la red, cruces de cable, así como la rotura de puentes y aisladores". Desde que se registró la incidencia, aseguran que los técnicos han estado trabajando de forma "ininterrumpida" recorriendo la línea de 15 kilovoltios que suministra energía a las localidades de Chimillas y Alerre (localidad que también ha sufrido los mismos problemas).

Confirman que este martes el problema ya había sido solucionado y que, durante todo el tiempo, han estado en contacto con los alcaldes de ambos municipios para mantenerlos informados.

No obstante, los vecinos de Chimillas insisten en que este no es un caso aislado y que este tipo de situaciones se viven "cada vez que hay mal tiempo". Una situación que se suma a otras, como la falta de agua potable en la zona o el problema de seguridad que sufren en la zona.

De hecho, fuentes del municipio declaran a este diario que el domingo por la noche entraron a robar en pleno centro del pueblo. "No sé, si es que coincidió o aprovecharon. Pero intentar lo intentaron, aunque había personas en la casa y se fueron corriendo", explican, a lo que afirman que, si bien este tipo de situaciones se han vivido más de una vez en la localidad, "no había pasado en pleno centro".

Protestas

Por ello, y hartos de este tipo de condiciones "viviendo a tres kilómetros de la ciudad", los vecinos plantean una recogida de firmas entre los habitantes de todos los pueblos afectados. Asimismo, no descartan movilizaciones y llegar a manifestarse en Huesca frente a las oficinas de Endesa o en la plaza Zaragoza para que "se dé alguna solución" porque, insisten, "así no se puede vivir".