Aragón vuelve a mirar al cielo y, sobre todo, a sus montañas. El fin de semana está marcado con la llegada de la Borrasca Ingrid, el tercer temporal de invierno consecutivo al que tiene que hacer frente la Comunidad en este mes de enero. Estos han dejado a lo largo de los pasados días incidencias por nieve en las carreteras y en la alta montaña.
El Boletín de Peligro de Aludes se sitúa así como el gran aliado para aquellos que van a llevar a cabo una actividad de montaña. Según el parte que elaboran desde la Aemet, el peligro se sitúa así en nivel tres en los cuatro macizos del enclave pirenaico aragonés: la Jacetania, Gállego, Sobrarbe y Ribagorza.
Esta situación, además, se da con la llegada de la borrasca Ingrid que pone en alerta al Alto Aragón. Los avisos de la Agencia Estatal de Meteorología sitúan en alerta amarilla por nieve en las primeras horas de la jornada del sábado en el Pirineo aragonés.
Se estima una acumulación de nieve en 24 horas de 10 centímetros en cotas por encima de 1000-1200 metros. Si bien, la Aemet espera una jornada estable a lo largo de este sábado y sin avisos para el domingo.
Según el parte de aludes de la Aemet, cabe destacar la posibilidad de que se puedan desencadenar aludes espontáneos de placa debido al propio peso de la nieve que irá cayendo a lo largo de la jornada.
Además, se mantiene el problema de capas débiles persistentes en umbrías de cotas altas, que pese a ser poco probables, su desencadenamiento podría ocasionar aludes de tamaño 3 o localmente 4 (muy grande, capaz de destruir un vagón de tren).
Desde la Guardia Civil de Huesca recomiendan máxima precaución a las personas que vayan a realizar actividades en el Pirineo oscense, debiendo tener la previsión de revisar la meteorología y el boletín de peligro de aludes (BPA), fundamentales para una buena y segura planificación de las mismas y la gestión de riesgo cuando se acude a la montaña nevada, pudiéndose informar a través de los refugios el estado de la zona.
Asimismo, recomiendan llevar en la mochila Dispositivo Víctimas Avalancha (DVA), pala y sonda, así como ropa acorde a la actividad a realizar. Además, se aconseja no hacerla en solitario, sin antes, haber avisado del itinerario a seguir a familiares o allegados.
El propio Gobierno de Aragón lanzaba a última hora de este viernes un aviso en el que recordaba que el riesgo de aludes seguía siendo "muy delicado", con un manto inestable.
Por ello, recomiendan no salir de pistas, ya que el riesgo era muy elevado, pese a tener formación o material de seguridad.
Cinco muertos por aludes en tres semanas
La importancia de leer y mantenerse al tanto del parte de aludes rige el devenir de las excursiones. Lamentablemente Aragón ha registrado en cuestión de tres semanas cinco fallecidos a causa de aludes. Estas avalanchas se han llevado por delante a gente muy experta en el terreno y que vivía por y para la nieve.
El Pirineo aragonés lleva viviendo una encadenación de estos trágicos sucesos desde el pasado 29 de diciembre cuando una avalancha de gran tamaño, de 300 metros de ancho y 600 de largo, acabó con la vida de tres montañeros experimentados en pico Tobalto a 2.700 metros de altura (Panticosa).
Los zaragozanos Jorge Dihixin-García (55 años) y Natalia Romeo (34) fallecieron mientras hacían esquí de travesía junto a Eneko Arrastua, montañero de 48 años y vecino de Irún. En el alud también se vio afectada una joven por contusiones y signos de hipotermia leve. Dos compañeros más pudieron salir ilesos y fueron quienes dieron parte a la Guardia Civil.
Dos días después, el 31 de diciembre, se produjo un nuevo alud sobre las 20.00 que atrapó a Ángel Sánchez mientras practicaba raquetas en la zona de Urdiceto (Valle de Bielsa). El que era trabajador social del Ayuntamiento de Zaragoza y profesor de la Universidad de Zaragoza se vio sorprendido junto a un compañero que avisó a las unidades de emergencia de lo ocurrido.
El último fallecido se dio este pasado domingo cuando un joven quedó atrapado en un alud. Este se dio tras sucederse dos avalanchas en el barranco de Piumestre, fuera de la estación de esquí de Cerler.
El fallecido resultó ser un joven de 26, vecino de Huelva, que quedó sepultado por el alud mientras practicaba snowboard. Durante la práctica iba acompañado de un hombre de 42 años que pudo salir ileso de la avalancha.
La Guardia Civil de montaña (Greim) acudió hasta el lugar donde encontraron a la víctima herida de gravedad y se le practicó el RCP, pero finalmente falleció por las heridas.
