La Asociación Aragonesa para la Dependencia (ARADE) ha celebrado este miércoles, 21 de octubre, su balance anual bajo el lema "La fuerza del cuidado compartido".
El acto, que ha tenido lugar en el Salón Rioja del Patio de la Infanta de Ibercaja, ha contado con la participación del director general de Familia, Infancia y Natalidad, David Sainz; el director general de Mayores, Máximo Ariza, y la gerente de ARADE, Paquita Morata.
Esta iniciativa tiene como objetivo visibilizar y poner en valor el esfuerzo diario de los profesionales que atienden a las personas mayores en Aragón, así como reconocer las buenas prácticas del sector y dar visibilidad a la labor, a menudo invisible, de sus trabajadores.
Durante la jornada, se ha reivindicado los cuidados y la atención a las personas mayores como una «base fundamental» del Departamento de Desregulación, Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón.
"Es un buen día para poner en valor la enorme labor de las 121 entidades que componen ARADE y que gestionan más de 8.800 plazas. Los cuidados y la atención a las personas mayores son una base fundamental del Departamento en el que me encuentro", ha señalado Sainz.
Asimismo, David Sainz ha destacado que la comunidad ha sido referente en ACP: "Aragón ha sido pionera a nivel nacional impulsando una certificación en el Modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP), con un total de 10 centros que ya han obtenido dicha certificación".
En relación con la gestión de la dependencia, Sainz ha señalado que Aragón es la comunidad autónoma "que más ágil resuelve los expedientes de la Dependencia, con una espera media de 109 días, 184 días por debajo de la media nacional, que se ubica en los 293 días".
No obstante, el director general de familia ha subrayado que el Gobierno autonómico aspira a seguir mejorando: "No nos conformamos y seguiremos trabajando, de la mano de ARADE, para la mejora de los servicios sociales y la atención de las más de 52.000 personas en situación de dependencia reconocida".
Por su parte, desde ARADE se ha querido insistir en la necesidad de reconocer el trabajo de los profesionales que atienden a las personas mayores.
"Queremos reconocer al sector y poner en valor el cuidado de las personas mayores, porque son muchos los profesionales que se esfuerzan enormemente en su día a día. Esta iniciativa busca dar visibilidad a un trabajo que, en muchas ocasiones, pasa desapercibido", ha subrayado Paquita Morata.
Siguiendo esta línea, durante la jornada se ha destacado la necesidad de transformar la percepción social del sector y erradicar las visiones distorsionadas para consolidar un modelo de atención centrado en la persona.
"Cada persona es única y debe tener libertad, autonomía y capacidad para participar en sus propios cuidados. Para ello, tenemos que conocer su historia de vida y ofrecerle una atención diferente a la tradicional, en la que el usuario parecía no tener participación en sus propios cuidados. Ahora debemos hacerlo de otra manera. La sociedad cambia y nosotros tenemos que cambiar con ella», ha señalado Morata.
Bajo el principio del cuidado compartido, la entidad defiende que la calidad asistencial solo es posible mediante una colaboración activa entre los profesionales, las personas mayores, sus familias y la sociedad en su conjunto.
El envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida plantean un desafío de gran magnitud en Aragón, especialmente ante la llegada a la madurez de la generación del baby boom.
Como reflejo de esta creciente presión asistencial, el Departamento de Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón ha certificado la entrada de 400 nuevos expedientes de dependencia cada mes.
Ante esta realidad, la gerente de ARADE denuncia que el sistema acumula 20 años de retraso en la financiación pública.
Sin embargo, la entidad valora positivamente la modificación legal aprobada en septiembre, mediante la cual el Estado se compromete a aportar el 50 % de la financiación, un porcentaje que nunca se había alcanzado hasta la fecha.
"Llevamos 20 años de retraso en la financiación del sistema. En septiembre se aprobó una modificación de la Ley de Dependencia que establece que el Estado aportará el 50 %. En cualquier caso, debemos adaptar la atención a las necesidades y circunstancias de cada persona mayor. Para conseguirlo, es fundamental contar con la colaboración público-privada" ha declarado Morata.
Aunque el informe DEC sitúa a Aragón entre las comunidades autónomas más ágiles en la tramitación de expedientes, Morata considera que mantener a personas en lista de espera supone un "fracaso como sociedad".
"Detrás de cada expediente hay una familia que está sufriendo. Es importante sobre todo dar un servicio que se adapte a su nivel de dependencia y a su situación vital". ha matizado la gerente de ARADE.
Frente al debate recurrente sobre el coste de las residencias de mayores, Morata ha aclarado que no se trata de un servicio caro, sino de una prestación cuyo coste real es elevado.
"Se habla mucho de que las residencias son caras, pero un servicio es caro cuando cuesta más de lo que realmente vale. En este caso, los costes son muy elevados. No se trata de que sea caro, sino de que detrás hay un valor y un trabajo que requieren una inversión importante y que no se pueden prestar de otra manera" ha explicado Paquita Morata.
En cuanto a la escasez de profesionales del sector, el objetivo es adaptar los servicios a las necesidades individuales y a una sociedad en constante evolución.
"Es un problema estructural que no afecta únicamente a este sector, sino que se está produciendo en muchos otros. En ocasiones, la solución no pasa tanto por aumentar las ratios como por cuidar bien a los profesionales que ya tenemos. Es preferible contar con trabajadores que estén bien cuidados antes que aumentar la plantilla sin conseguir que se adapten al modelo de atención", ha concluido la gerente de ARADE.
