Lamberto López nació en Teruel y desde hace 30 años tiene casa en Denia, una de las zonas más castigadas por la dana Adam.
Ayer seguía "confinado" sin poder salir de la localidad, situada a pocos kilómetros de Els Poblets, donde el agua arrastró numerosos vehículos y dejó a varios vecinos atrapados en los tejados.
A sus 75 años, ya "requetejubilado", ha visto de todo. Los más de 250 litros que marcó su pluviómetro lo transportaron tres décadas atrás en el tiempo. Concretamente, al año en que adquirió su chalet, situado en una zona muy cercana a la orilla del mar que "antes era bastante inundable".
Entonces, el agua entró en su casa recién comprada y alcanzó los 60 centímetros de altura. "Llegaron a caer más de 300 litros en un solo día", recuerda.
Semejante experiencia hizo que afrontara este episodio con mayor tranquilidad. Sus vecinos alemanes, sin embargo, debieron verlo más negro, ya que, pese a ser propietarios también desde hace 30 años, hicieron las maletas, cogieron un avión y se volvieron a Múnich.
"A lo mejor son otros temperamentos. Cada uno se lo toma de una manera diferente", razona.
Allí empezó a llover anteanoche y ayer estuvo "todo el día", a ratos muy fuerte. "Ha caído la mundial. Ahora, por suerte, ha abierto ya completamente", contaba.
Gran parte de su tranquilidad se la debe a los grupos de motobombas que instaló la Diputación tiempo atrás.
"Cuando llueve y el colector llega a su tope se ponen en marcha automáticamente y sacan un río de agua hacia el mar, de forma que todo lo que cae se evacúa", añade.
Esto ha hecho que en su zona no haya habido daños ni problemas con las inundaciones.
Sin poder coger el coche
La Generalitat les obligaba ayer a permanecer confinados, lo que hacía que no pudiera echarse a la carretera con el coche.
"La han reservado para poder hacer evacuaciones", comentaba López, que cada año pasa dos meses en Teruel, cuatro en Denia y seis en Valencia.
En su opinión, los grupos de motobombas han resultado vitales visto lo ocurrido en Els Poblets.
No en vano, son "tres aldeas que están también a la orilla del mar", como en su casa.
"Estamos hablando de 500 a 600 litros y en el interior, 700. Eso no hay quien lo resista", lamentaba.
465 litros en Pego
Los aragoneses que residen en Valencia capital, muchos de ellos naturales de la provincia de Teruel como Lamberto, se han librado esta vez de los efectos de las lluvias.
Muchos tienen todavía en la retina las imágenes de la dana de 2024, de ahí la preocupación por todas las noticias que iban llegando.
Esta deja ya cuatro víctimas mortales. Y aunque todo apunta a que lo peor ya ha pasado, hay municipios e infraestructuras que tardarán meses en recuperarse.
En Pego (Alicante) cayeron ayer más de 465 litros por metro cuadrado. También asustan los más de 410 de Oliva, en Valencia, y los más de 370 de Miramar.
En Aragón, los registros quedaron muy lejos. Los puntos que más agua recogieron fueron Cerler (Huesca) y Mosqueruela, Teruel, empatados con algo más de 20 litros por metro cuadrado.
De cara a las próximas horas se mantienen alertas naranjas y amarillas en varios puntos de Cataluña, sin que en Aragón consten avisos por fenómenos meteorológicos adversos.
