Zaragoza
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La precampaña empieza fuerte en Aragón. Los mítines de Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo han dado "un chute de energía" a un PSOE y un PP que se preparan para la campaña más dura y decisiva de la democracia.

En Zaragoza se ha visto a un "perro crecido" y a un candidato "que puede pisar y pisa la calle", dos primeros espadas que se lo juegan todo este 29-N.

Sánchez y Feijóo afrontan el que posiblemente sea su 'último baile' y eso, coinciden desde ambas formaciones, se va a notar en el mes y medio que queda hasta la cita con las urnas.

El primero vendrá al menos una vez más a la Comunidad y al segundo también se le podrá volver a ver, aunque previsiblemente, en Huesca y Teruel, donde más hay en juego.

Tanto el líder socialista como el máximo responsable del PP han sido capaces de insuflar ánimos a los suyos, que parecían ya enfocados a las municipales de mayo.

En el PSOE creen que aún "hay partido" y los populares parecen acariciar una victoria que pondría punto y final al que consideran "el peor Gobierno de la historia".

Los socialistas vieron a un Sánchez "enchufadísimo". Fue, dicho por ellos mismos, "perro en estado puro" en el mitin y en el encuentro privado que mantuvo con Pilar Alegría, Teresa Ladrero y otros representantes del partido "lo fue aún más", según cuentan desde la formación.

La sensación, aseguran, es que hay mucha movilización y buenas perspectivas.

"Está que se sale. Basta con ver cómo se le acerca todo el mundo para tocarle, besarle y pedirle fotos", explica otro de los cargos que acudió al acto, preparado en apenas 48 horas.

Los socialistas disfrutaron viendo a Sánchez "coger las riendas, aunque sea para saltar al precipicio".

Poco les importó que no hiciera ningún anuncio en clave aragonesa o que no tocara temas vitales como Ceuta o los casos de corrupción que han salpicado a su entorno y a su Gobierno en todos estos años.

Los hay, en todo caso, que no son tan optimistas. "Lo tenemos muy difícil, pero al menos, con todo lo que está ocurriendo con la vivienda, creemos que será una muerte más digna", expone otra representante de la formación.

El partido confía no solo en los aciertos propios sino en los errores del PP. Como ejemplo ponende la que Sánchez sacó baza en Zaragoza prometiendo otros cuatro años de actualizaciones conforme al IPC si gana las elecciones.

Pero con episodios como el de Montse Mínguez, que ha terminado presentando su dimisión después de que se conociera que su pareja tiene un holding con 30 pisos en alquiler, la partida se pone cuesta arriba.

En el PP vieron a Feijóo "animado y con ganas", pero en tensión y sin confiarse. El líder conservador pidió a sus cargos que no se relajen ni den nada por hecho.

"Pase lo que pase es la última vez que lo va a intentar, hay una calma tensa", explican.

Los populares prometen dejarse la piel para conseguir la máxima movilización. Lo mismo dicen desde las filas socialistas, donde irán "todos a una" con el delegado del Gobierno, Fernando Beltrán, como 'cabeza de cartel'.

Los conservadores presumen de que, a diferencia de Sánchez, Feijóo puede pisar y pisa la calle. Este martes se le vio en Echegaray y Caballero, la plaza del Pilar y el Tubo dándose un baño de masas al que no invitó a la prensa.

"De la puerta del Ayuntamiento al manto de la Virgen tardó 30 minutos. Todo el mundo se le acercaba a pedirle fotos. Momentos como este te permiten medir la temperatura del partido", dicen.

El recorrido se alargó tanto que la comida, prevista para las 14.30, se retrasó hasta las 15.00 y la ruta de tapas planificada se tuvo que recortar.

Como los socialistas, los populares presumen de haber llenado su acto -en este caso en Huesca- en cuestión de 48 horas y con un puente como el del Pilar por medio. "Hubo más de 100 personas que se quedaron fuera", recuerdan.

Azcón sí logró arrancar a Feijóo dos compromisos: que la despoblación tenga peso en la nueva financiación -algo que ya había prometido en otras ocasiones- y "el mejor plan Pirineos".

Quienes conocen al líder popular saben que esto no es fácil, ya que antes de comprometerse con nada siempre tiene que haber una memoria económica que avale la promesa.

Más allá de los actos públicos, la campaña ha empezado a jugarse en las redes sociales, donde los equipos de PP y PSOE afilan sus cuchillos dispuestos a sacar punta a cualquier error ajeno.

Los populares han criticado a Pilar Alegría por "mentir" con los datos de vivienda en el mitin y a Sánchez, por no decir nada sobre la Comunidad en 23 minutos de discurso.

"Podría haber estado en Zaragoza, en Cuenca o en Palencia. El único gesto que hizo hacia la tierra fue ponerse el cachirulo", censuran.

Mientras, los socialistas cargaron contra Azcón por criticar el mitin de Sánchez. "Lleva tres años hablando de él hasta para explicar si llueve en Los Monegros y ahora resulta que le molesta que en un mitin se hable de los problemas de los ciudadanos. Ayer se habló de sanidad pública; educación pública; vivienda asequible; pensiones; despoblación; medio rural; igualdad; derechos de las mujeres; derechos LGTBI; servicios públicos y lucha contra los recortes. Y de otras muchas cosas. Debe de ser que para Azcón esos no son problemas de los aragoneses y aragonesas", decían a través del perfil oficial del PSOE-Aragón.

Quienes todavía no terminan de arrancar, por motivos distintos, son Vox y CHA-Frente Amplio.

Los primeros, que en otras ocasiones han llegado a confirmar candidato un 31 de diciembre, están a expensas de que Madrid ponga nombres y apellidos a sus aspirantes a Congreso y Senado, mientras que los segundos pasan este lunes a una nueva pantalla después de cerrar un acuerdo "histórico" del que se ha terminado quedando fuera Podemos.

Estos primeros días han sido de negociación y a partir de ahora, tocará cerrar los nombres de los cabezas de lista por Huesca y Teruel, concretar el programa electoral e intensificar las acciones a pie de calle.

A Jorge Pueyo se le pudo ver el viernes junto a Ada Colau, Emilio Delgado y Marta Abengochea, entre otros, paseando por el entorno del balcón de San Lázaro de Zaragoza, donde presentaron su candidatura.

Allí se escucharon gritos de "unidad" y la pregunta más repetida fue: "¿Pero os ponéis de acuerdo o no?". La respuesta llegó horas más tarde y fue, para desgracia de los votantes de izquierda, en sentido negativo.

En el caso de Vox y CHA-Frente Amplio está por ver qué peso juegan Santiago Abascal y Ada Colau en campaña.

El primero pasó prácticamente todas las autonómicas recorriéndose Aragón "de norte a sur", pero esta vez tendrá que repartirse por toda España y, por el momento, no ha confirmado ningún acto en Zaragoza, Huesca o Teruel.

Quien no lo tendrá fácil es Podemos, inmerso en su enésima crisis en la Comunidad. El hasta ahora coordinador, Ricard Mitjana, parece no contar para la dirección nacional, volcada con María Goikoetxea pese a su fracaso en las autonómicas.

El último mensaje de Mitjana en redes, publicado a las 23.50 de este viernes -a solo diez minutos de que cerrase el plazo de presentación de coaliciones- resulta especialmente significativo.

En él se puede leer: "Mañana vuelve a salir el sol. El de ayer ya no calentará nunca más".