Luna, de 27 años, es una de las jóvenes que ha acampado este jueves en la plaza de España de Zaragoza.
Su intención es seguir hasta el sábado, cuando recorrerá las calles de la ciudad en la manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas.
Antes de las 21.00 ya tenía montada su tienda de campaña frente a la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), una acción sorpresa que busca emular los pasos de los indignados de Sol.
En su opinión, Zaragoza "no se podía quedar atrás" tras el "éxito" que han tenido las acampadas de Madrid y Barcelona.
"La reivindicación es la que está defendiendo toda la confederación de sindicatos: una vivienda digna y respeto a un derecho constitucional que no está siendo respetado", comentaba.
Con acciones como esta, ella espera "acabar con la especulación" y con casos como el de Maricarmen.
En su opinión, urge poner fin a los desahucios y regular los alquileres.
"No estaríamos aquí si el Gobierno se lo hubiera tomado en serio desde el principio", admitía.
Para Luna, dividir el 'decreto Maricarmen' ha sido "una jugarreta". "Independientemente de lo que pase mañana, es un poco flojo", sentenciaba.
Con su acampada quiere dar ejemplo y "seguir haciendo ruido con este tema".
Ella ha estudiado en Madrid, donde compartía piso con otros estudiantes, pero tiene sus raíces en Zaragoza.
"A mí y a todas mis amigas nos atraviesa esta dificultad. Tengo 27 años y no puedo ni pensar en independizarme. Igual no sería ya de ya el momento de comprarme una casa, pero es que ni me lo puedo plantear en un futuro próximo", admitía.
Luna confía en que en las próximas horas se vaya sumando gente y que acampen muchas más personas más allá de los integrantes del Sindicato de Inquilinas.
