Cuarte de Huerva (Zaragoza) se ha echado este domingo a la calle para exigir a las administraciones competentes que aceleren las actuaciones para reducir el riesgo de nuevas inundaciones.
Lo ha hecho cuando se cumple un año de las últimas, en las que, como ya sucedió en 2023, se estuvo al borde de la tragedia.
Muchos vecinos siguen sin haber olvidado las horas de “miedo” que se vivieron aquel 28 de septiembre, los daños provocados en casas y negocios de la localidad y las cantidades ingentes de barro que tuvieron que limpiar tras el desastre.
Los manifestantes han reivindicado el carácter vecinal de la movilización y han subrayado que la iniciativa no responde a intereses políticos.
Familias, trabajadores y representantes de negocios locales han puesto el foco en las consecuencias de las inundaciones y en el temor a que puedan repetirse a corto o medio plazo.
Los vecinos de Cuarte, este domingo
Los convocantes han reconocido las actuaciones realizadas por el Ayuntamiento de Cuarte de Huerva -que también ha estado representado por varios concejales- para mejorar la protección del municipio.
No obstante, que las medidas dentro del término municipal no son suficientes por sí solas.
En este sentido, han reclamado intervenciones también en las zonas situadas al otro lado de la carretera y en los barrancos por los que puede discurrir el agua hacia el núcleo urbano.
En este último año se han celebrado reuniones y anunciado estudios y plazos de actuación que, a juicio de los vecinos, no se han materializado en los tiempos previstos.
La concentración ha reclamado especialmente la implicación de Demarcación de Carreteras del Estado en Aragón, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y el resto de administraciones con competencias en la materia.
Así, los asistentes han pedido que los organismos coordinen sus actuaciones y concreten las medidas que se van a ejecutar.
“Queremos saber qué se va a hacer, quién lo va a hacer y cuándo va a estar hecho”, decían.
"Soluciones ya"
La movilización se ha desarrollado en coordinación con vecinos de María de Huerva, que comparte la preocupación por los efectos de las riadas.
Los convocantes han defendido que la unión de ambos municipios permite reforzar una reclamación que, según han insistido, tiene como objetivo principal mejorar la seguridad de la población.
“No queremos esperar a la próxima riada. Queremos soluciones ya”, han señalado.
